Un informe oficial reveló que la irregularidad en el pago de deudas de los adultos mayores alcanzó el 11,4% en mayo, afectando a más de 457.000 personas. El deterioro del poder adquisitivo de los haberes mínimos y el alza en medicamentos impulsan el endeudamiento y la vuelta al mercado laboral.
La situación económica de los adultos mayores registra un pronunciado deterioro en todo el territorio nacional. De acuerdo con un informe elaborado por la entidad Provincia Microcréditos del Banco Provincia, la morosidad entre los jubilados alcanzó el 11,4% en mayo de 2026, lo que representa a 457.596 personas con deudas en situación irregular. La cifra refleja un aumento drástico en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando el indicador se ubicaba en un 4,1%.
El estudio señala que sobre un universo superior a los 9 millones de personas en edad jubilatoria, el 44,6% mantiene saldos de financiamiento o créditos activos. Esta aceleración en el nivel de endeudamiento comenzó a intensificarse a fines de 2023, ubicándose actualmente cinco puntos porcentuales por encima de los promedios históricos. A nivel general de los hogares, la tasa de mora promedio alcanzó el 12,8% a nivel país.
Pérdida del poder de compra y brecha con la Canasta Básica Previsional
Entre las principales causas de este fenómeno, el informe destaca la caída real de los ingresos previsionales. La jubilación mínima acumula una pérdida del 19% de su poder adquisitivo en términos reales respecto de noviembre de 2023, sin contemplar que los incrementos en rubros sensibles como medicamentos, servicios de salud y alimentos superaron el promedio de la inflación general. En agosto, el haber mínimo llegará a $489.775,92 (incluyendo el bono extraordinario de $70.000).
Esta brecha frente a la Canasta Básica de los Jubilados —calculada por la Defensoría de la Tercera Edad en $1.824.682— obligó también a un incremento en la participación laboral de los adultos mayores para cubrir necesidades primarias. Hacia finales del último año, la proporción de jubilados que continúa trabajando pasó de uno de cada cinco a casi uno de cada cuatro en los principales centros urbanos.







