En diálogo con Radio Colón, Mario Riveros detalló cómo se enteró de la suspensión de la jornada de capacitación y la posterior alerta de la aeronave. Confirmó el despliegue de logística municipal en la base del Parque Ischigualasto y despidió con emotivas palabras al funcionario vallisto Carlos Heredia.
El departamento Valle Fértil atraviesa horas de profundo dolor tras la caída del helicóptero que se cobró la vida de siete personas en el Parque Provincial Ischigualasto. En una entrevista concedida a Radio Colón, el intendente municipal, Mario Riveros, reconstruyó cómo se vivieron los primeros momentos de incertidumbre y repasó la asistencia prestada por la comuna a los equipos de rescate y fuerzas de seguridad desplegados en la zona.
Riveros contó que se encontraba en su despacho esperando la confirmación para asistir al acto de apertura del curso de combate de incendios forestales cuando recibió los primeros avisos. «Primero me llegó un mensaje comunicando la suspensión de la actividad y, unos 40 minutos después, otro WhatsApp donde me notificaban la pérdida de contacto con la aeronave en Ischigualasto», relató. De inmediato, el jefe comunal se puso a disposición de la Seccional 12ª y del Cuartel N° 4 de Bomberos para coordinar el apoyo logístico.
Punto de encuentro en el Parque Ischigualasto y el recuerdo de un funcionario vallisto
Durante la tarde del miércoles, el intendente se trasladó hasta la base de operaciones montada en el Centro de Interpretación del Parque Ischigualasto. «Ubicamos un punto de encuentro a unos 13 kilómetros del lugar del hecho, donde la primera parte se recorre en vehículos 4×4 y luego obligatoriamente a pie. Desde la municipalidad aportamos agua, alimentos, frutas y un vehículo 4×4 para facilitar el trabajo de la Policía y Bomberos», explicó Riveros, remarcando las complejas condiciones climáticas y la presencia de microclimas con neblina y nubes bajas en la sierra.
Visiblemente conmovido, el jefe comunal dedicó unas palabras especiales a Carlos Heredia, funcionario provincial oriundo de la localidad de Astica y una de las siete víctimas fatales. «Era un joven excepcional, un profesional impecable con el que compartí años de escuela y con quien coordinamos innumerables tareas para el departamento. Siempre estuvo a disposición de los vecinos. Nos deja un legado inmenso que merece un gran reconocimiento», concluyó el intendente, enviando sus condolencias a todas las familias de los fallecidos.







