El coordinador de la UFI de Delitos Especiales dio detalles escalofriantes de la persecución y posterior ataque fatal cometido por Matías Exequiel Marín. Reveló que el sospechoso se escondió en el campo antes de ser atrapado y anticipó que pedirán la pena de prisión perpetua.
El primer femicidio registrado en San Juan en casi un año mantiene en estado de shock a toda la provincia. En una conferencia de prensa brindada a primera hora de este viernes 31 de julio, el fiscal coordinador de la UFI de Delitos Especiales, Iván Grassi, aportó precisiones sobre las circunstancias en las que fue asesinada Gemma Álvarez y cómo se logró la detención del presunto agresor, Matías Exequiel Marín.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, la víctima intentó huir desesperadamente de su atacante. «Hubo una persecución. La persiguió, la encerró, la chocó y la agredió», detalló el fiscal Grassi, confirmando que la mujer alcanzó a pedir auxilio. En medio del dramático hecho, un agente del Servicio Penitenciario que transitaba por el lugar escuchó las detonaciones e intentó intervenir, contexto en el que se investiga además la presencia de un disparo de arma de fuego. El femicida habría utilizado un cuchillo para segar la vida de la joven.
Tras concretar el ataque, Marín escapó a pie e inició una intensa fuga. La policía montó un despliegue masivo con drones y patrullas de la Policía Montada. «Creemos que estuvo en el campo y que, al hacerse de noche, intentó regresar a un domicilio, donde finalmente fue encontrado», precisó el representante del Ministerio Público Fiscal. Mientras peritan el vehículo del agresor que utilizaba para trabajar como Uber y recolectan muestras para pruebas de ADN, Grassi fue categórico sobre el futuro del imputado: «Para el femicidio no hay otra pena que la prisión perpetua». La tragedia genera aún más indignación dado que Gemma había denunciado a su expareja el pasado 1 de julio en el CAVIG.







