Referentes del sector advirtieron que los delincuentes ya no asaltan desde el interior del vehículo, sino que usan las plataformas para citar a los choferes a puntos oscuros o descampados y emboscarlos. Santa Lucía, Chimbas, Rawson y Rivadavia figuran entre las áreas más conflictivas. Gran parte de los hechos no se denuncia por la demora en los trámites.
La modalidad de los asaltos a conductores de aplicaciones de viajes como Uber y DiDi sufrió un cambio drástico en San Juan. Según revelaron fuentes del sector a Tiempo de San Juan, los delincuentes abandonaron la antigua práctica de abordar los vehículos como pasajeros para atacar durante el viaje y pasaron a utilizar las propias aplicaciones para tender emboscadas.
En la mayoría de los casos, los agresores ni siquiera suben al automóvil o motocicleta: citan al chofer en calles con escasa iluminación, baldíos o descampados, donde los aguardan con armas de fuego o armas blancas para arrebatarles dinero, teléfonos celulares, pertenencias e incluso los vehículos.
El nuevo mapa del delito en la provincia
Si bien sectores de Concepción como los barrios Luis Cattani y Cabot registraron una fuerte baja de hechos, el mapa delictivo se desplazó hacia otros departamentos:
- Santa Lucía: Foco de alta preocupación con reiterados ataques registrados en los barrios Camilo Rojo y Noreste III.
- Chimbas: Puntos conflictivos en el barrio Los Toneles y la intersección de calles Cipolletti y 25 de Mayo.
- Rivadavia: La Bebida, especialmente en el barrio Nuevo Cuyo, permanece bajo alerta.
- Rawson y Pocito: Sectores como el barrio Teresa de Calcuta, donde recientemente un chofer de Uber Moto fue despojado de su rodado, pertenencias y calzado.
- Otros sectores: Tramos de calle Doctor Ortega (pasando Meglioli hacia Rastreador Calívar) y la rotonda de Benavídez en el camino a Ullum.
Subdenuncia y «cifra negra»
Desde el sector de conductores remarcaron la existencia de una abultada «cifra negra» de delitos que no figuran en las estadísticas oficiales. La mayoría de las víctimas decide no realizar la denuncia formal debido a la gran cantidad de horas que demanda el trámite en sedes policiales o judiciales, lo que implica una pérdida directa de la jornada laboral. Asimismo, advirtieron que los choferes con menor experiencia en la actividad son los más expuestos al aceptar viajes hacia zonas de alto riesgo.
Fuente: Tiempo de San Juan.








