Pese a la racha negativa y al enojo del hincha tras caer 1-0 frente a Rosario Central, la directiva del Millonario decidió respaldar temporalmente al Chacho. Sin embargo, la dirigencia advierte que el margen de error es nulo de cara a una seguidilla decisiva en el torneo y la Copa Sudamericana.
La tormenta futbolística sobre Núñez no cede y la tensión crece en los pasillos del Estadio Monumental. Tras la caída 1-0 ante Rosario Central por la tercera fecha del Torneo Clausura que significó la cuarta derrota consecutiva del equipo, la dirigencia de River Plate mantuvo reuniones clave para definir la continuidad de Eduardo «Chacho» Coudet en la dirección técnica.
El inicio del semestre resultó sumamente complejo para el conjunto de Núñez: a la sorpresiva eliminación ante Aldosivi por Copa Argentina se le sumaron tres tropiezos iniciales en el campeonato local, arrastrando además el impacto psicológico de haber perdido el Superclásico anterior y la última final del certamen ante Belgrano de Córdoba.
Pese al clima hostil y las muestras de descontento por parte de la hinchada, la cúpula dirigencial decidió mantener a Coudet en su cargo para intentar revertir el momento. Sin embargo, el respaldo no es un cheque en blanco: en el club saben que el entrenador quedó en la cuerda floja y no le queda margen de error. El choque del próximo sábado ante Tigre en Victoria, sumado al cruce por octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe de Colombia, marcarán de forma definitiva la suerte del Chacho al frente del plantel.








