Tras quedar eliminado por penales en el Estadio Maracaná, Flamengo presentó un reclamo formal ante la CONMEBOL para exigir los puntos de la semifinal de vuelta frente a Estudiantes de La Plata, alegando la supuesta mala inclusión del defensor central Marcos Rojo. La entidad madre del fútbol sudamericano ya notificó formalmente a la institución albirroja, que dispondrá de plazo hasta la próxima semana para elevar su descargo disciplinario ante la Unidad Disciplinaria en Luque, Paraguay.
La controversia reglamentaria radica en la ventana de transferencias: inicialmente, la CONMEBOL había rechazado la inscripción del zaguero amparándose en el Artículo 6 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, señalando que la AFA no contaba con un período oficial abierto en el sistema informático TMS. Ante esa negativa previa al partido de ida, Estudiantes acudió de urgencia ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y obtuvo una medida cautelar favorable que destrabó su participación tanto en el certamen local —donde sumó minutos ante San Lorenzo— como en la revancha internacional en Río de Janeiro.
La postura de La Plata y la inminente resolución En la sede de City Bell y bajo la conducción dirigencial de Juan Sebastián Verón, reina la tranquilidad jurídica. Desde el Pincha argumentan que Marcos Rojo figuraba formalmente inscripto en la lista de buena fe desde las 11:00 del día del partido, con el amparo expreso de la resolución del TAS que suspendió la traba federativa. Estudiantes presentará su escrito probatorio en los próximos días y la CONMEBOL deberá emitir su fallo antes de la gran final programada ante Palmeiras en el Estadio Centenario de Montevideo, en lo que se anticipa como una pulseada decisiva en los escritorios del fútbol continental.








