En una noche de dientes apretados y máxima intensidad táctica en La Plata, Estudiantes igualó 0 a 0 frente al poderoso Flamengo de Brasil por el choque de ida de las semifinales de la Copa Libertadores. El conjunto dirigido por Alexander «Cacique» Medina neutralizó a la perfección el poderío ofensivo del último campeón continental, construyendo una estructura defensiva impenetrable que dejó al elenco carioca sin remates directos hacia el arco custodiado por Fernando Muslera.
El «Pincha» afrontó el compromiso con bajas sensibles en la zaga central: Marcos Rojo no pudo ser de la partida debido a que Conmebol no aprobó su habilitación para disputar la serie, sumado a las suspensiones de Tomás Palacios y Leandro González Pirez, quienes sí quedarán a disposición para el desquite en Río de Janeiro. Pese a las ausencias, el equipo platense se plantó con firmeza, discutió la posesión y generó las aproximaciones más peligrosas mediante la vía de la pelota parada.
La gran polémica del cotejo estalló a los 63 minutos del complemento, cuando Lucas Paquetá impactó con su brazo en el rostro de Leandro González Pirez. Aunque el árbitro paraguayo Juan Gabriel Benítez cobró la infracción y amonestó al futbolista brasileño, el VAR no convocó al juez para una revisión en pantalla que ameritaba tarjeta roja, desatando la furia y el reclamo de todo el banco albirrojo. La serie quedó totalmente abierta y se definirá el próximo jueves 22 de octubre en el Estadio Maracaná, donde Estudiantes buscará cortar el invicto de diez partidos que arrastra el «Mengão» y sacar pasaje hacia la gran final única en Montevideo.








