El presidente argentino arribó a la ciudad de Cali para participar de la ceremonia de investidura del mandatario electo colombiano en la Arena USC. Tras mantener una reunión previa en Quito con Daniel Noboa, la presencia de Milei marca un firme alineamiento político con el nuevo gobierno colombiano y un giro diplomático tras el fin de la gestión de Gustavo Petro.
El presidente de la Nación, Javier Milei, desembarcó este viernes en la ciudad de Cali para presenciar la asunción presidencial de Abelardo de la Espriella, quien asume la jefatura de Estado de Colombia para el período 2026-2030. La llegada del mandatario argentino confirma una de las presencias internacionales más relevantes en la cumbre de líderes que acompaña la ceremonia de investidura en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.
Milei arribó al departamento del Valle del Cauca acompañado por una comitiva oficial integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. La escala en suelo colombiano se concretó luego de una gira relámpago que incluyó un paso por Quito, donde el mandatario argentino mantuvo un encuentro bilateral con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, centrado en la firma de acuerdos sobre seguridad, ciberdelincuencia, extradición y cooperación económica.
Cercanía ideológica y nuevo mapa diplomático en Sudamérica
La presencia del jefe de Estado argentino en Cali simboliza la apertura de un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales entre Buenos Aires y Bogotá. Tras años de marcadas tensiones públicas durante la administración de Gustavo Petro, la llegada de De la Espriella —figura con la que Milei ha mostrado constante afinidad política desde la campaña electoral— reconfigura las alianzas de la región.

Previo al acto protocolar, Milei tiene previstos encuentros de trabajo con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, así como una reunión privada con el electo presidente colombiano y su vicepresidente, José Manuel Restrepo. El despliegue internacional de la asunción cuenta además con la participación del rey Felipe VI de España y mandatarios sudamericanos, en una jornada blindada por un estricto operativo de seguridad desplegado por fuerzas policiales y militares.







