En una jornada cargada de despliegue protocolar, pompa y profundas diferencias de fondo, los presidentes de las dos mayores potencias del planeta, Donald Trump y Xi Jinping, protagonizaron en la Casa Blanca una cumbre bilateral de alto impacto global. La visita de Estado del mandatario chino —la primera a la capital estadounidense en más de una década— culmina este viernes con un recorrido por los Archivos Nacionales, tras una reunión a puertas cerradas y una cena de gala que reunió a más de 130 invitados, entre ellos los principales magnates de Silicon Valley como Elon Musk, Mark Zuckerberg y Sam Altman.
El balance del cónclave arrojó gestos de distensión en las formas, pero pocas certezas duraderas en los temas más espinosos de la agenda compartida.
Los 4 ejes clave del encuentro bilateral
- 1. Tregua arancelaria hasta el 10 de enero: El mayor logro tangible fue la prórroga de la pausa en la guerra comercial acordada tras la escalada de 2025. El secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, confirmó que el cese del conflicto arancelario se extenderá hasta el 10 de enero de 2027, lo que brinda oxígeno financiero a Washington de cara a las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre, aunque posterga las definiciones de fondo sobre aranceles, compras chinas y minerales raros.
- 2. La carrera sin freno por la Inteligencia Artificial: La puja tecnológica evidenció posturas encontradas sobre la regulación de la IA. Mientras Xi Jinping remarcó la «responsabilidad compartida de garantizar que el desarrollo de la IA esté siempre bajo control humano y al servicio de la gente», Trump aseguró en Truth Social que prefiere «dejarla exactamente donde está» sin sumar ataduras regulatorias, bautizándola como «superinteligencia» y confiando el control al Departamento de Justicia.
- 3. Taiwán y el conflicto con Irán: En el plano geopolítico, Xi ratificó que Taiwán constituye una línea roja innegociable y reclamó a Estados Unidos que «se oponga formalmente» a cualquier intento de independencia de la isla, en momentos en que la Casa Blanca mantiene frenado un paquete de asistencia militar por US$ 14.000 millones. Por su parte, Beijing insistió en que Washington negocie una salida diplomática inmediata a la guerra en Medio Oriente con Irán, socio energético clave de China.
- 4. «Trampa de Tucídides» y diplomacia de gestos: Durante los discursos oficiales, Xi Jinping advirtió sobre la teoría histórica de que la colisión entre una potencia emergente y una establecida suele derivar en guerra, instando a «coexistir en paz» y fortalecer el diálogo militar directo. Como contrapartida a las formalidades, China ofreció enviar 100.000 jóvenes estadounidenses en programas de intercambio educativo y ceder dos osos panda al zoológico de Atlanta.








