La UFI de Delitos Informáticos registró 93 denuncias en la provincia durante el primer semestre de 2026, superando la totalidad de las presentaciones de todo el año 2025. Las autoridades advierten sobre el acceso cada vez más temprano a pantallas y enfatizan que el agresor puede ser cualquier persona detrás de una pantalla.
El incremento de causas investigadas por grooming en la provincia encendió las alarmas de la Justicia y los organismos de protección infantil. Según datos brindados por el coordinador de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas a Diario de Cuyo , Pablo Martín, la franja etaria más golpeada comprende a niños de entre 8 y 12 años. Esta vulnerabilidad responde a que los menores interactúan tempranamente en plataformas de videojuegos con chat integrado y redes sociales sin contar con las herramientas madurativas para advertir engaños.
Desde la fiscalía desmitificaron la figura del acosador y remarcaron que «un groomer puede ser cualquier persona», habiéndose investigado a personas con distintos niveles de instrucción y empleos estables que aprovechan el anonimato de la red. Además, advirtieron que este delito suele ser la puerta de entrada a redes de producción y comercialización de material de abuso sexual infantil.
Frente a esta problemática, las autoridades judiciales llamaron a las familias a reforzar el control y el acompañamiento digital dentro de los hogares. Si bien existen campañas de prevención escolar junto al Ministerio de Educación, instaron a los padres a dialogar con los niños y supervisar los contenidos, recordando que los riesgos que antes estaban en la calle hoy ingresan directamente a través de los dispositivos móviles.








