El fallecimiento de Maximiliano Flores Núñez, un joven de 21 años que murió en los calabozos de la Comisaría 2da de Concepción tras haber sido linchado por vecinos luego de un intento de asalto, abrió una profunda investigación penal para determinar con exactitud las causas de su deceso. La víctima contaba con un amplio prontuario delictivo y condenas cumplidas en el Servicio Penitenciario Provincial (SPP), habiendo ingresado por última vez al Penal el pasado 20 de marzo bajo el fuero de Flagrancia.
El trágico desenlace puso el foco en dos elementos cruciales: la violenta agresión física sufrida durante su aprehensión civil en la vía pública y su severo cuadro de consumo problemático de estupefacientes al momento de ser alojado en la seccional policial.
Intento de robo, furia vecinal y golpiza
La secuencia se originó durante la madrugada del sábado, cerca de las 5:30 horas, en inmediaciones de avenida Circunvalación y calle Salvador María del Carril, en Capital. Allí, Flores Núñez intentó asaltar a un adolescente de 17 años para arrebatarle su teléfono celular.
La maniobra fue advertida por vecinos de la zona, quienes intervinieron de inmediato para reducirlo. De acuerdo con testimonios y registros fílmicos recolectados en el lugar, el sospechoso sufrió una brutal golpiza: las imágenes muestran a varias personas agrediéndolo en el suelo e incluso a un vecino cruzar la calzada portando un palo de grandes dimensiones para sumarse al linchamiento bajo la modalidad de «justicia por mano propia». Minutos más tarde, el joven fue entregado a personal policial y trasladado a la seccional de Concepción a disposición de Flagrancia.
Descompensación, auxilio médico y fallecimiento
Al arribar a la dependencia, Flores Núñez evidenciaba un notorio deterioro físico, atribuido preliminarmente a la ingesta masiva de sustancias y alcohol sumada a las lesiones recibidas. En la celda comenzó con vómitos y descompensación, por lo que se convocó al servicio de emergencias médicas. Los facultativos lo asistieron en el lugar, le habrían aplicado una medicación inyectable y, al registrar una aparente estabilidad clínica, se retiraron.
Sin embargo, el cuadro empeoró dramáticamente alrededor de las 8:30 horas, momento en que los uniformados debían trasladarlo para la revisión con el médico legista. Los efectivos hallaron al joven balbuceando y con pérdida paulatina de la consciencia hasta desvanecerse por completo. Las cámaras internas de la dependencia registraron las maniobras de auxilio del personal policial y la convocatoria urgente de una segunda ambulancia, cuyos profesionales confirmaron al llegar que ya no presentaba signos vitales.
Consumo problemático y el rol decisivo de la autopsia
La causa quedó radicada en la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) a cargo del fiscal Roberto Ginsberg y la ayudante fiscal Agostina Ventimiglia.
En sede judicial, la propia madre del fallecido declaró que su hijo padecía una adicción severa y consumía sustancias de manera constante, lo que había deteriorado gravemente su estado de salud general. Con ese marco, la autopsia forense será la pieza determinante para la investigación: los peritos deberán dilucidar si la muerte sobrevino por los severos traumatismos provocados en el linchamiento vecinal, por una intoxicación aguda/sobredosis o por causas cardiorrespiratorias asociadas a su condición preexistente.








