Luego de meses de investigación y de haber permanecido bajo monitoreo con tobillera electrónica desde mayo pasado, un chofer de aplicaciones de viajes (Uber) oriundo de Rawson quedó definitivamente desvinculado de una causa penal en la que estaba imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal. El fiscal Leonardo Arancibia, de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) CAVIG, formalizó el pedido de sobreseimiento definitivo y archivo del expediente tras corroborar graves inconsistencias, marchas y contramarchas en el relato de la denunciante.
La resolución del Ministerio Público Fiscal convalidó la estrategia planteada por la defensora particular del conductor (identificado por sus iniciales como B.V.), la abogada María Filomena Noriega, quien sostuvo desde el inicio del proceso que la acusación respondía a un acto de despecho y rencor luego de que su cliente formara una nueva pareja.
De la acusación a la retractación: los motivos de la Fiscalía
El presunto ataque había sido denunciado a fines de abril de 2026. En aquel momento, la expareja del chofer sostuvo que el hombre se presentó en su domicilio en Rivadavia para llevarle dinero de manutención familiar y que, contra su voluntad, ingresó a la fuerza a una habitación y la abusó en reiteradas oportunidades.
Sin embargo, el expediente sufrió un giro radical con el transcurso de las pericias:

- Retractación formal: A fines de julio, la mujer compareció voluntariamente ante la sede judicial y confesó que los hechos «no habían ocurrido de esa manera» y que había radicado la denuncia movilizada por celos, asegurando no haber recibido presiones externas.
- Nueva versión sin sustento: Un mes después, intentó reactivar la causa argumentando presiones familiares para desmentir lo dicho, pero los exámenes periciales profundizaron las sospechas de falsedad en su acusación.
- Peritajes tecnológicos clave: La extracción forense de los dispositivos móviles desmintió parte central del testimonio. No se encontraron archivos borrados ni registros de forcejeo; por el contrario, los peritos detectaron más de 150 mensajes cruzados vía WhatsApp y Telegram en un tono que contradijo la versión de un ataque violento.
- Informes psicológicos: Los dictámenes profesionales del equipo interdisciplinario de la UFI CAVIG alertaron sobre notorias inconsistencias y contradicciones en el relato de la mujer.
Con estos elementos sobre la mesa y al constatar que los testigos del entorno no habían presenciado ninguna situación agresiva sino únicamente lo referido a posteriori por la denunciante, el fiscal Arancibia dictaminó que se agotaron las instancias de prueba sin acreditarse la existencia del delito, solicitando el cierre de la causa y el retiro inmediato de los dispositivos de control sobre el conductor.







