El ansiado regreso de Henry Martin a la mítica «Quebrada Rugiente» sufrió un duro e inesperado traspié este sábado. Durante la segunda tanda de entrenamientos oficiales del TC2000 en el autódromo Eduardo Copello, el experimentado piloto sanjuanino perdió el control de su unidad en el sector del «rulo» e impactó fuertemente contra el paredón de contención previo al ingreso al puente. El siniestro obligó a las autoridades de la prueba a detener la actividad de inmediato con bandera roja.
Afortunadamente, el ídolo local y campeón de la categoría en 1997 descendió del habitáculo por sus propios medios y sin lesiones físicas. En diálogo con la prensa especializada (Campeones), Martin explicó los pormenores de la maniobra: “Probando un poco los límites, el auto se empezó a deslizar. Toqué la parte sucia de la pista y ya no pude corregir la trayectoria; le he pegado a la pared. Es una lástima, pero esperemos poder recuperarlo”, lamentó con resignación.
Daños en el auto y carrera contra el tiempo en boxes
El impacto sobre la estructura de contención provocó importantes roturas en el sector lateral derecho del Toyota Corolla Cross atendido por la escudería Corsi Sport:
- Evaluación de daños: Los mecánicos y chapistas del equipo trabajan sin descanso para verificar si hubo deformación estructural o afección en los anclajes de suspensión.
- Incertidumbre para la final: La presencia del piloto de 60 años en la grilla de largada de la competencia dominical quedó supeditada al resultado de las tareas de reparación que se extenderán durante toda la noche en el paddock.
La presencia de Henry Martin era uno de los atractivos centrales de la fecha, configurada como una cita especial de homenaje a su trayectoria en el circuito donde supo escribir páginas doradas con dos triunfos históricos. Ahora, la fiesta en pista quedó sujeta al milagro mecánico en los talleres de boxes.



