Meteorólogos y especialistas consultados explicaron que la fase intensa de El Niño que atraviesa el país incrementará significativamente la frecuencia de fenómenos meteorológicos anómalos. Impulsado por el calentamiento global y un mayor nivel de humedad en la atmósfera, se prevén lluvias torrenciales en el Litoral, riesgos de inundaciones y la posibilidad de eventos severos como tornados de cara a la primavera y el verano.
La irrupción de una fase de El Niño de extrema intensidad genera una profunda preocupación en la comunidad científica y en los organismos de monitoreo ambiental de Argentina. Según detalló la meteoróloga de Meteored Cindy Fernández, aunque la denominación «súper» no constituye un término científico formal, la magnitud del evento eleva de manera directa la probabilidad y frecuencia de fenómenos climáticos fuera de lo común. A esto se le suma el factor del cambio climático, ya que la atmósfera global actual almacena una mayor cantidad de humedad que en décadas pasadas, potenciando la materia prima de las precipitaciones.
Durante este invierno de 2026, el fenómeno ya comenzó a manifestarse de forma marcada en el sur argentino a través de nevadas excepcionales en la cordillera central y olas de frío prolongadas con temperaturas mínimas récord en la Patagonia que superaron los 10 días de duración. Sin embargo, la mayor atención se traslada ahora hacia los meses de primavera y verano, cuando la mayor carga de humedad e inestabilidad afectará al noreste, el Litoral y el este de la región pampeana, abarcando a provincias como Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.

EVOLUCIÓN REGIONAL DEL FENÓMENO
Invierno 2026 ► Nieve récord en cordillera y olas de frío extremo (>10 días) en la Patagonia.
Primavera/Verano► Lluvias torrenciales, tormentas severas y tornados en Litoral y Pampas.
Ríos y Cuencas ► Crecidas en los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú por lluvias en Brasil.
Riesgo de inundaciones, impacto en la cuenca del Plata y falta de infraestructura
Por su parte, el especialista en medio ambiente Marcelo Madelón advirtió sobre la posibilidad de que el país enfrente inundaciones más profundas que en episodios anteriores, sobre todo en zonas donde los acumulados de agua suelen concentrarse en períodos muy cortos de tiempo. Asimismo, las intensas precipitaciones registradas en el sur de Brasil ya incrementaron los caudales de los ríos Iguazú, Uruguay y Paraná, anticipando crecidas de gravedad para la cuenca del Plata que podrían acentuarse a finales de año y durante el verano de 2027.
Además del impacto en los cascos urbanos por la falta de cañerías, desagües y obras de evacuación hídrica adecuadas, el sector agropecuario se encuentra en alerta. Madelón remarcó que las precipitaciones superiores a la media solo resultan beneficiosas para el campo si existen canales de escurrimiento eficientes; de lo contrario, el exceso de agua derivará en pérdidas productivas irreparables y graves daños económicos.
Fuente: Infobae.








