Pity Álvarez volvió a ser el centro de atención en los tribunales no solo por la causa en su contra, sino por su actitud en la sala de audiencias. Durante la segunda jornada del debate oral donde se lo juzga por el homicidio de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, ocurrido en 2018 en el barrio Cardenal Samoré de Villa Lugano, el músico permaneció con birome y papel en mano redactando lo que parece ser una nueva composición de canciones.
Líneas inspiradas en clásicos, cazadores y leones
El escrito de Álvarez comenzó con la frase «Y es así… la vida de un cordero es así», una referencia ineludible al estribillo de «Homero», una de las canciones más emblemáticas de Viejas Locas. Durante cerca de cuatro horas de testimonios —donde declararon cuatro personas, entre ellas su expareja y su exsuegro—, el exlíder de Intoxicados continuó sumando metáforas sobre corderos que pasan a ser cazadores, sujetos que se creen leones y advertencias sobre no conocer al que se tiene enfrente.
Firma enigmática y atención a la causa
Al pie de la hoja manuscrita, el cantante estampó su firma en mayúsculas junto a una extraña leyenda: “Colgado 23/7/37”. A diferencia del primer día del proceso, Álvarez se mostró notoriamente más lúcido y atento a las declaraciones, permaneciendo en silencio junto a sus abogados defensores mientras plasmaba en imprenta minúscula sus pensamientos y remarcaba algunas letras de su improvisada canción.








