Leandro Guzmán pasará al menos un mes en el Penal luego de que el juez de Garantías Gerardo Fernández Caussi formalizara la investigación en su contra por el delito de incendio. El peritaje de la Dirección de Bomberos confirmó que el ataque fue intencional y ejecutado con combustibles. El imputado, que registra tres condenas y cinco pedidos de captura vigentes, fue capturado tras generar disturbios en la vía pública y meterse a una casa ajena.
Un violento e intencional ataque registrado el pasado 10 de agosto en el departamento Chimbas derivó en una audiencia de formalización con prisión preventiva. El Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Alejandro Mattar y la ayudante fiscal Rosana Riveros de la UFI Genérica, logró que se dictara la detención cautelar de Leandro Guzmán por el plazo de un mes, fijando además tres meses para la Investigación Penal Preparatoria (IPP).

El reclamo de encierro formulado por la fiscalía se sustentó en el peligro de fuga y en el pesado prontuario del sospechoso, quien ya acumula tres condenas previas (la última en 2025) y poseía cinco pedidos de captura emitidos por la Justicia de Faltas al momento de ser aprehendido.
Discusión previa, informe de Bomberos y una insólita caída
El hecho comenzó al mediodía del lunes 10 de agosto, cuando Guzmán acudió a la vivienda de su exsuegro a retirar pertenencias personales. El trasfondo familiar era tenso: el acusado acababa de separarse de la hija del dueño de casa, quien ya le había impuesto una orden judicial de restricción de acercamiento (perimetral). Testimonios de vecinos confirmaron que, tras retirar su ropa, Guzmán roció el vehículo de su exsuegro con un fluido y le prendió fuego antes de huir en una bicicleta playera.
La prueba técnica de la Dirección de Bomberos de la Policía de San Juan resultó contundente. El informe científico concluyó que el incendio se originó en el interior del automóvil de manera «deliberada», mediante la utilización de un hidrocarburo (combustible) y un elemento de llama libre como iniciador. Horas después del ataque, el prófugo terminó cayendo de forma insólita cerca de la Comisaría 23ª: tras causar molestias en la vía pública, intentó escapar de los efectivos policiales e invadió una propiedad privada, sumando también una acusación por violación de domicilio antes de quedar a disposición de la UFI Genérica.








