La añeja estructura ubicada sobre calle Rivadavia, entre Mendoza y Entre Ríos, lleva años de abandono absoluto. Mientras las autoridades analizan su posible demolición definitiva, los cristales y marcos sueltos en altura representan un riesgo latente para quienes circulan por la vereda.
Un escenario de evidente peligro para la seguridad pública persiste en pleno centro de la Ciudad de San Juan. Se trata del antiguo inmueble situado sobre calle Rivadavia, en el tramo comprendido entre Mendoza y Entre Ríos, donde durante décadas funcionaron diversas dependencias de Acción Social bajo sucesivas gestiones provinciales.
A partir del traslado integral de las áreas ministeriales al Centro Cívico, la edificación quedó completamente deshabitada y en un progresivo estado de deterioro estructural. En la actualidad, el inmueble no solo se encuentra en desuso y obsoleto para funciones administrativas, sino que las autoridades evalúan formalmente la alternativa de su demolición total para evitar males mayores.
Sin embargo, la principal preocupación vecinal y de los transeúntes radica en el peligro inminente que se cierne sobre la vía pública. En las plantas superiores del edificio, varias ventanas presentan cristales trizados, desprendimientos parciales y estructuras metálicas flojas que funcionan como verdaderas «guillotinas colgantes», con riesgo constante de caer al vacío sobre una de las veredas más transitadas de la capital provincial.








