El alarmante hecho ocurrió en un Centro de Cuidado Infantil de barrio Ampliación Cabildo. Una maestra descubrió que el pequeño jugaba con un monedero cargado de estupefacientes y alertó al 911. La Fuerza Policial Antinarcotráfico secuestró los envoltorios y arrestó a la mujer cuando regresó a buscar la droga alegando que con eso «sustentaba a sus hijos».
Un episodio aberrante y de extrema gravedad institucional tuvo lugar en un jardín maternal de la ciudad de Córdoba. Un niño de tan solo 2 años de edad llegó a la sala con un monedero de color rosa que contenía en su interior 71 envoltorios de cocaína fraccionada para su comercialización.
El hecho se registró en el Centro de Cuidado Infantil del barrio Ampliación Cabildo, en la zona sur de la capital cordobesa. La docente a cargo del grupo advirtió que el menor manipulaba el accesorio, constató la presencia de las decenas de dosis con polvo blanco e inmediatamente activó el protocolo de emergencia escolar convocando a la Policía y a la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).
Reclamó la droga para «mantener a sus hijos» y terminó tras las rejas
La situación se tornó aún más escandalosa cuando la progenitora regresó al establecimiento educativo y exigió que le devolvieran el monedero secuestrado. Ante la negativa del personal directivo, la mujer llegó a confesar que esa sustancia era «lo que le permitía sustentar a sus hijos».

Minutos después, cuando retornó junto a la abuela para retirar a su otra hija de 3 años, efectivos policiales procedieron a su inmediata detención e incomunicación, quedando imputada por presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes (Ley 23.737).
«El narcomenudeo metiéndose en un centro de cuidado infantil excede largamente un problema de seguridad», advirtió con profunda preocupación el ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros, destacando la rápida intervención docente. Ambos menores quedaron de manera transitoria bajo la custodia y resguardo de su abuela.








