Un informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) reveló que casi 9 de cada 10 obligaciones se encuentran impagas o en mora. Además, el 44% de las familias destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de pasivos y crece el endeudamiento informal por alquileres, fiados y servicios.
Una radiografía económica crítica arrojó el último relevamiento nacional elaborado por el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE). Según el estudio, realizado en las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el 92,3% de los hogares argentinos registra algún tipo de deuda, marcando un escenario de endeudamiento múltiple y creciente morosidad que adquiere características estructurales.
Uno de los indicadores más complejos se vincula con la capacidad de pago: el 88,9% de las obligaciones relevadas se encuentra impaga o en situación de incumplimiento, mientras que el 41,3% ya ingresó en instancias judiciales o de cobro extrajudicial. Apenas el 11,1% de los compromisos financieros se mantiene al día en su condición regular.
Ingresos asfixiados y el crédito como auxilio para comer
El impacto sobre el presupuesto familiar profundiza la pérdida del poder adquisitivo:
- Asfixia de ingresos: El 44% de los hogares destina más de la mitad de su sueldo mensual exclusivamente al pago de deudas (frente al 38% registrado en marzo pasado).
- Tarjetas para subsistir: El 62,5% del financiamiento con tarjetas de crédito se utiliza para la compra de alimentos, lo que demuestra que el crédito dejó de orientarse a bienes durables o consumos extraordinarios y pasó a funcionar como un sostén de subsistencia básica.
- Deuda acumulada: El 28,4% de las familias acumula más de tres deudas simultáneas, una cifra que casi se duplicó respecto a mediciones del año anterior.
- Circuito informal: El 49,3% de los compromisos queda por fuera del sistema bancario tradicional (BCRA), integrando deudas por alquileres atrasados, fiado en comercios de barrio, facturas de servicios públicos e impuestos, y préstamos personales informales.
Ante este panorama, el 47,5% de los consultados reconoció que no podrá afrontar la totalidad de sus pasivos, mientras que un 15% manifestó incertidumbre total sobre cómo resolverá su situación financiera a corto plazo.








