El hijo del recordado capocómico anunció que iniciará acciones legales por el uso no autorizado del nombre y la imagen de su padre en la biopic. A su reclamo se sumó el de Ingrid Vadalá, quien también evalúa querellar a la plataforma por cómo fue retratado Luis Vadalá.
El reciente estreno de la serie biográfica Moria en Netflix desató una fuerte polémica legal y mediática. Apenas unos días después de su lanzamiento, Jorge Porcel Jr. confirmó que recurrirá a la Justicia para entablar una demanda millonaria contra la plataforma de streaming y la producción del proyecto, exigiendo un resarcimiento económico de dos millones de dólares por la infracción de la ley de derechos intelectuales y el uso de la identidad de su padre sin su consentimiento como derechohabiente.
El hijo del histórico humorista aclaró que no mantiene ningún tipo de conflicto personal con Moria Casán ni con el enfoque narrativo o artístico de la tira, sino que su reclamo se centra estrictamente en la defensa de sus derechos legales y patrimoniales. En ese sentido, fundamentó que, independientemente del tiempo que dure la caracterización en pantalla, la utilización del nombre y la figura de su progenitor requiere de autorizaciones expresas que no fueron gestionadas. En la ficción, se retrataron episodios y diálogos de época en los que se muestran situaciones de acoso en los camarines que involucraban al comediante junto a figuras como Susana Giménez.
A la controversia iniciada por Porcel se le sumó el fuerte malestar de Ingrid Vadalá (47 años), hija mayor de la expareja de Casán. La mujer anticipó que prepara una querella formal contra la productora y la empresa de entretenimiento al considerar «absurdo y vulgar» el modo en que se representó la vida privada y los consumos personales del fallecido empresario, afectando su memoria.








