El Presidente defendió el rumbo de su gestión económica, desestimó el impacto de la morosidad y planteó el próximo escenario electoral como una disputa entre «futuro y pasado». Además, dejó las puertas abiertas a un acuerdo con Mauricio Macri y denunció una «campaña internacional anti-Argentina».
En una extensa entrevista radial, el presidente Javier Milei ratificó formalmente su intención de competir por la reelección al frente del Poder Ejecutivo en las elecciones presidenciales de 2027. El mandatario sostuvo que considera cumplido su compromiso inicial de reformas, pero remarcó que pretende dar continuidad a su proyecto económico y social si cuenta con el respaldo de las urnas, calificando la futura contienda electoral como una disyuntiva entre «futuro contra pasado, progreso contra decadencia».
Durante la charla, el jefe de Estado defendió los indicadores de su administración, afirmando que los niveles de actividad, consumo y Producto Bruto Interno se encuentran en terreno positivo respecto a cómo recibió el país en diciembre de 2023. Si bien reconoció que la situación de los ingresos y el 30% de pobreza «no está bien», insistió en contrastarlo con el 57% inicial y el riesgo hiperinflacionario previo. Asimismo, relativizó el alza en los índices de morosidad, argumentando que se concentran en el sistema financiero no bancario de perfiles de mayor riesgo, y responsabilizó a los gobiernos de Cristina Kirchner y Alberto Fernández por el deterioro salarial acumulado.
En el plano de las alianzas políticas, el mandatario evitó cerrar entendimientos con el PRO y destacó que «las puertas están abiertas» para el expresidente Mauricio Macri y los dirigentes que compartan las ideas de la libertad. Por último, Milei denunció la existencia de una supuesta «campaña anti-Argentina» promovida por sectores políticos de Brasil, México, el Partido Demócrata estadounidense y el PSOE español, al tiempo que tomó distancia de su exasesor Fernando Cerimedo detenido en Bolivia, asegurando que se alejó de su espacio en 2023.








