La climatóloga e investigadora de la FFHA, Agustina Albeiro, explicó en Radio Colón las características del período de transición estacional y derribó el mito de la tormenta de Santa Rosa. Además, detalló el impacto del fenómeno de El Niño en las nevadas cordilleranas y adelantó cómo se perfilan las temperaturas y tormentas para la primavera y el verano.
En diálogo con Radio Colón, la profesora e investigadora del Programa de Climatología de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes, Agustina Albeiro, aclaró que el tradicional «temporal de Santa Rosa» responde más a una creencia popular que a un fenómeno con rigor científico, explicándose técnicamente por el choque de masas de aire frío polar y aire cálido continental propio de la transición hacia la primavera. En ese marco de inestabilidad, advirtió sobre la alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional por ráfagas de viento Zonda de hasta 70 km/h durante la siesta y tarde, seguido por una rotación al viento Sur hacia la noche con ráfagas cercanas a los 60 km/h.
Por otra parte, la especialista analizó la influencia del fenómeno global de El Niño, el cual favoreció un invierno con intensas precipitaciones níveas en alta cordillera que no se registraban desde hace décadas (comparables a los registros de 1982 o 1998), asegurando un valioso aporte hídrico para la provincia mediante el deshielo. De cara a los próximos meses, señaló que la mayor disponibilidad de humedad generará precipitaciones estivales por encima de la media. Asimismo, descartó que se pueda asegurar de antemano un verano sofocante y remarcó que los modelos actuales proyectan una primavera con abundante nubosidad y temperaturas dentro de los rangos normales o levemente inferiores.








