El hockey sobre patines de San Juan despide a una de sus figuras más entrañables y trascendentes. José Antonio Martinazzo falleció este jueves tras transitar una dura enfermedad, dejando un vacío incalculable en la disciplina que abrazó durante toda su vida y a la que elevó a lo más alto junto a su hermano Daniel y una familia indisolublemente unida a la historia grande de la bocha y el stick en la provincia.
Consagración internacional y 15 años en Europa
Su nombre quedó grabado en la historia dorada del deporte argentino al integrar el inolvidable plantel de la Selección que se consagró campeón del mundo en Novara, Italia, en 1984. Aquella gesta marcó el segundo título ecuménico para el país. Siendo muy joven, emigró al viejo continente donde desarrolló una brillante carrera profesional de 15 años defendiendo los colores de importantes instituciones europeas como el HC Castiglione y el HC Monza.
Legado como DT, formador y referente comercial
Una vez retirado de las pistas, Martinazzo continuó volviendo su experiencia al servicio de la Albiceleste, conduciendo al Seleccionado mayor hasta la final del recordado Mundial de San Juan 2011 en un estadio Aldo Cantoni colmado, además de desempeñarse como coordinador y formador de juveniles. Paralelamente, su calidez humana trascendió el ámbito deportivo gracias a su arraigo comercial al frente de reconocidas firmas de indumentria y artículos deportivos en la provincia. Deja un legado imborrable a través de su esposa Dona y sus hijos, entre ellos Albano, quien continuó la estirpe familiar vistiendo la camiseta nacional.








