El pequeño fue hallado por la Policía en una vivienda del asentamiento Pedro Echagüe con movilidad reducida, dificultades de comunicación y signos de desnutrición severa. Había quedado bajo el cuidado de su padrastro luego de que la madre se fuera el viernes sin regresar. Quedó internado en el área de Pediatría del Hospital Rawson con intervención del comité de maltrato infantil.
Un delicado procedimiento policial y de asistencia social tuvo lugar este domingo en el departamento Santa Lucía, donde efectivos de la Unidad Operativa Alto de Sierra Este intervinieron en un domicilio del asentamiento Pedro Echagüe tras ser alertados por la grave situación de vulnerabilidad de un niño de 10 años.
Al ingresar a la vivienda, los uniformados entrevistaron a un hombre de 44 años (padrastro del menor), quien relató que su pareja se había ausentado el viernes para concurrir a un cumpleaños y que no había vuelto a comunicarse. El hombre se encontraba al cuidado de dos menores de 10 y 12 años sin contar con sus datos filiatorios ni los de la progenitora, los cuales fueron aportados posteriormente por una vecina.
Al examinar al chico de 10 años, el personal policial constató un avanzado cuadro de desnutrición, limitaciones para hablar, condición del espectro autista y problemas motrices sin la asistencia de una silla de ruedas correspondiente. Ante la gravedad del escenario, fue trasladado de urgencia al Hospital Guillermo Rawson, donde los profesionales de guardia constataron el estado de desnutrición y episodios de pérdida de conocimiento, disponiendo su inmediata internación en el servicio de Pediatría. El caso ya se encuentra bajo la órbita de organismos de protección estatal y el comité especializado en situaciones de maltrato y vulneración de derechos.




