La administración del Parque Provincial instaló cartelería y endureció los controles de acceso tras constatar ingresos no autorizados en el sector de Los Arrieros. El área permanece bajo estricta restricción judicial y ambiental tras el trágico accidente del Bell 412 ocurrido el pasado 29 de julio.
La administración del Parque Provincial Ischigualasto resolvió blindar los accesos y extremar las medidas de control en sus áreas intangibles luego de detectar la presencia indebida de motociclistas transitando en las inmediaciones del sector donde cayó el helicóptero a fines de julio. La zona donde ocurrió la tragedia aérea no solo continúa preservada para las pericias de los organismos aeronáuticos y judiciales, sino que constituye una reserva de máxima preservación ambiental y científica.
Para evitar nuevas intrusiones accidentales o deliberadas, las autoridades del parque desplegaron un operativo que incluyó la colocación de cinco nuevos carteles de advertencia y prohibición en puntos estratégicos, situados a unos 12 kilómetros del punto de impacto. En este territorio protegido, el ingreso se encuentra terminantemente vedado al público general y restringido únicamente a comitivas científicas habilitadas, patrullas de guardaparques y tareas oficiales de conservación.
El siniestro del helicóptero Bell 412 —que prestaba servicios para el Sistema Nacional de Manejo del Fuego y en el que perdieron la vida sus siete ocupantes— tuvo lugar en el sector norte del parque, en el paraje conocido como Los Arrieros. Mientras los peritos continúan analizando las condiciones meteorológicas y los factores técnicos del vuelo para determinar las causas de la tragedia, los guardaparques incrementaron los patrullajes para impedir que vehículos particulares alteren el terreno protegido o vulneren el perímetro de la investigación.







