El ministro de Desregulación y Transformación del Estado criticó con dureza los regímenes de fomento y prioridad para proveedores provinciales. Sostuvo que generan distorsiones, sobrecostos y trabas al libre comercio entre jurisdicciones.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, apuntó abiertamente contra las administraciones provinciales que promueven normativas de «compre local», advirtiendo que este tipo de esquemas proteccionistas atenta de manera directa contra la competitividad y la eficiencia general de la economía. El funcionario nacional remarcó que privilegiar proveedores territoriales por sobre ofertas más económicas o competitivas fragmenta el mercado interno e impide consolidar volúmenes de escala.
Durante su intervención, el titular de la cartera desreguladora señaló que las preferencias impositivas o de contratación pública otorgadas en función del origen geográfico encarecen las obras y los servicios estatales, trasladando el costo final a los contribuyentes. Desde el Ejecutivo nacional insistieron en que el desarrollo federal debe sustentarse en la libre competencia, la eliminación de trabas burocráticas y la unificación de criterios regulatorios en todo el país.
Ejes de la crítica, argumentos económicos y debate federal
- Cuestionamiento a la fragmentación: El ministro remarcó que las cláusulas de compre provincial segmentan el territorio nacional en mercados chicos e ineficientes.
- Freno a la economía de escala: Advirtió que al restringir la competencia interprovincial se encarecen los costos operativos y se desalientan inversiones de mayor envergadura.
- Sobrecostos para el Estado: Subrayó que pagar precios más elevados sólo para priorizar radicación local perjudica el balance fiscal y la calidad de las compras públicas.
- Línea de gestión nacional: La postura ratifica la política de apertura y desregulación que promueve la Casa Rosada frente a regulaciones vigentes en provincias con fuerte actividad minera, petrolera o de servicios.







