El ministro de Economía defendió el programa oficial tras mantener reuniones con inversores, bancos y funcionarios internacionales. Aseguró que el interés externo está enfocado en las reformas estructurales, la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica.

Al concluir su participación en las sesiones de trabajo del G20 de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales, el titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, hizo un balance positivo de sus rondas de contacto en Estados Unidos y desestimó que la discusión local sobre el atraso en los pagos del consumo familiar tenga eco en los mercados del exterior. El funcionario remarcó que durante los intercambios con fondos de inversión, organismos multilaterales y pares internacionales, ningún actor financiero consultó sobre los niveles de morosidad en tarjetas o préstamos personales.
Caputo enfatizó que la atención de los inversores norteamericanos e internacionales se mantiene concentrada en la consolidación del superávit fiscal, la continuidad del sendero de desaceleración de precios y el marco desregulador que impulsa el Gobierno nacional. Asimismo, ratificó que el Poder Ejecutivo no intervendrá en las tasas de interés ni fijará esquemas de refinanciación obligatoria, argumentando que el sistema financiero cuenta con liquidez suficiente y que la estabilidad macroeconómica normalizará de manera gradual la cadena de pagos.
Claves de la gira, balance de gestión y definiciones del ministro
- Balance en el G20: Caputo destacó una recepción favorable por parte de la comunidad financiera internacional respecto a la disciplina fiscal y el ancla monetaria del país.
- Descarte de la agenda de mora: El ministro subrayó que el debate sobre el endeudamiento familiar no forma parte de las inquietudes de los inversores en Washington y Wall Street.
- Ratificación de rumbo: El Palacio de Hacienda mantiene la negativa a regular tasas o intervenir contratos de financiamiento privado.
- Prioridad en reformas: Desde el equipo económico señalaron que el interés externo se enfoca en la apertura de mercados, la sostenibilidad del superávit y la llegada de capitales productivos.







