El «Chacho» presentó la lista oficial ante la CONMEBOL, combinando la jerarquía de sus figuras consagradas con una fuerte apuesta por las promesas del semillero. Con el cupo máximo completado, el conjunto dirigido por el técnico argentino se prepara para el debut en la fase de grupos.
En el tablero estratégico de Eduardo Coudet, no hay margen para las improvisaciones. De cara al inicio de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, el entrenador argentino ha oficializado la lista de buena fe con 50 nombres, el máximo permitido por el reglamento del torneo. Esta decisión busca cubrir cualquier contingencia, desde lesiones hasta suspensiones, en un calendario que se prevé asfixiante entre la competencia doméstica y el roce internacional.
Entre la experiencia y la proyección
La nómina refleja el equilibrio que Coudet pretende imprimirle a su ciclo. Por un lado, la columna vertebral está compuesta por los referentes que aportan el oficio necesario para los duelos de eliminación directa y las plazas difíciles del continente. Por el otro, el «Chacho» ha decidido inscribir a una numerosa camada de juveniles, dándoles el espaldarazo necesario para que comiencen a respirar el clima de una competencia Conmebol.
Puntos clave de la lista:
- Recambio garantizado: La inclusión de 50 futbolistas permite tener variantes en todos los puestos, algo vital considerando los viajes y el desgaste físico.
- Presencia de juveniles: Más de una decena de nombres corresponden a las divisiones formativas, una señal clara de la política de promoción del club.
- Refuerzos habilitados: Todas las caras nuevas del último mercado de pases han sido inscriptas correctamente y están a disposición del cuerpo técnico para el debut.
El camino continental
Con la lista ya enviada a Luque (sede de la Conmebol), el equipo se enfoca exclusivamente en el plano táctico. Coudet sabe que la Sudamericana es el gran objetivo de la temporada y contar con un plantel extenso le otorga la flexibilidad necesaria para rotar nombres sin perder la identidad de juego que lo caracteriza: presión alta y transiciones verticales.
La nómina ya es pública y los dorsales están asignados. Ahora, la pelota queda del lado de los protagonistas, quienes buscarán llevar el escudo a lo más alto del podio sudamericano bajo la conducción de un técnico que conoce como pocos el sabor de estas batallas coperas.







