Cada 4 de septiembre se conmemora en todo el país el Día Nacional de la Historieta Argentina, una fecha instituida formalmente mediante la Ley 26.652 en 2010 para homenajear a los guionistas, dibujantes y creadores que forjaron una de las tradiciones narrativas y gráficas más ricas del continente.
La elección de la fecha rememora el 4 de septiembre de 1957, día en que salió a la calle el primer número de la revista Hora Cero Semanal, editada por Frontera y dirigida por el célebre guionista Héctor Germán Oesterheld. Aquella mítica publicación marcó un antes y un después en la narrativa nacional al albergar obras maestras como El Eternauta, ilustrada por Francisco Solano López.
A lo largo de las décadas, diversos personajes trascendieron el papel para instalarse en la identidad cotidiana de los argentinos:
- Mafalda: Concebida por Quino (Joaquín Salvador Lavado) en 1964, la niña rebelde y reflexiva que cuestionaba el mundo adulto, la paz y las injusticias se transformó en un ícono global traducido a más de 30 idiomas.

- Juan Salvo (El Eternauta): El hombre común que enfrentó la nevada mortal y la invasión alienígena en Buenos Aires junto a su familia, cuya icónica máscara y traje aislante lo convirtieron en un símbolo imperecedero de resistencia colectiva y viajes en el tiempo.

- Patoruzú: La creación cumbre de Dante Quinterno, un cacique tehuelche noble, generoso y justiciero que nació en el diario Crítica y protagonizó un fenómeno editorial de ventas masivas sin precedentes.

- Inodoro Pereyra: Nacido de la pluma y el ingenio de Roberto Fontanarrosa en 1972 dentro de la revista Hortensia, el gaucho pampeano y su perro filósofo Mendieta retrataron el absurdo criollo y el humor costumbrista con una agudeza inigualable.

- Clemente: La entrañable criatura sin alas ni brazos creada por Caloi en 1973, fanático de las aceitunas y el fútbol, que cobró voz propia en la contratapa de los diarios y dejó huella en la memoria popular con la histórica batalla de los papelitos en el Mundial 78.






