Tras el mensaje por cadena nacional en el que Javier Milei anunció un paquete de medidas para endurecer la postura argentina frente a la explotación británica de hidrocarburos en el Atlántico Sur, se produjo un respaldo político impensado en medio de la polarización. El dirigente de Argentina Humana, Juan Grabois —uno de los opositores más férreos al actual Gobierno—, celebró públicamente el cambio de rumbo presidencial en materia de soberanía.
A través de una extensa publicación en la red social X, el referente social diferenció sus profundas discrepancias con la gestión libertaria de la causa nacional. «Aunque sea el peor gobierno del mundo, todo lo que se haga contra el inglés invasor está bien», sentenció Grabois, al tiempo que remarcó: «Bienvenido el cambio de 180 grados de Milei». El dirigente valoró especialmente que el Presidente haya dejado atrás expresiones pasadas respecto a Margaret Thatcher o la voluntad de los isleños para alinearse con la doctrina histórica argentina, que define a los habitantes de Malvinas como una población implantada a la que no le corresponde el principio de autodeterminación territorial.

No obstante, el respaldo de Grabois no representó un acercamiento general con el oficialismo y estuvo acompañado de severas advertencias en política exterior. El dirigente alertó sobre el alineamiento geopolítico con la administración de Donald Trump y los recientes chispazos entre Washington y Londres, advirtiendo que no se debe utilizar el reclamo como una concesión encubierta: «Hay que estar muy atento de que la base de Ushuaia no se la dejen a los yanquis», sostuvo, reclamando coherencia y firmeza para que la postura se sostenga en el tiempo independientemente de los vaivenes diplomáticos con los Estados Unidos.







