En medio de la renovada discusión diplomática por la soberanía de las Islas Malvinas tras la reciente cadena nacional de Javier Milei, el expresidente Alberto Fernández lanzó duras declaraciones que desataron un fuerte cruce político. En una entrevista con Radio con Vos, el exmandatario cuestionó severamente la estrategia de la Casa Rosada y afirmó respecto a un eventual despliegue militar británico: «Que los ingleses no se preocupen por las Malvinas, Argentina quedó absolutamente desarmada».
Fernández tildó de «oportunismo político» el discurso presidencial y descargó una fuerte crítica contra la política de Defensa, haciendo foco en la compra de los 24 aviones de combate F-16 a Dinamarca por más de 300 millones de dólares. Según sostuvo, las unidades tienen cuatro décadas de antigüedad, carecen de parte del equipamiento tecnológico de la OTAN y consideró la operación como «un desfalco» que amerita investigación, en contraposición con la postura oficial del Ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea, que catalogaron las aeronaves modernizadas F-16 MLU como un salto estratégico para recuperar la capacidad de intercepción supersónica.
Durante el reportaje, el dirigente elevó el tono de sus descalificaciones hacia Javier Milei al considerarlo un presidente «delirante, absurdo, ridículo» y llegó a equiparar su lectura geopolítica con la de Leopoldo Galtieri. Asimismo, descartó de plano que Estados Unidos rompa su alianza histórica con el Reino Unido en favor del reclamo argentino. La réplica libertaria no tardó en llegar: el asesor presidencial Santiago Caputo acusó a Fernández de sostener una posición «cipaya» y de alinearse funcionalmente con Londres con el único objetivo de confrontar con el Gobierno nacional.







