El Gobierno nacional puso en marcha este lunes la primera subasta de depósitos a plazo fijo fondeados con recursos de la ANSES, orientada a dotar de liquidez a las entidades bancarias para apuntalar la oferta de préstamos hipotecarios. La convocatoria, instrumentada por el Banco Central por cuenta y orden del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), cuenta con un cupo inicial de $200.000 millones y constituye la primera fase de un plan global que proyecta movilizar hasta $2 billones.
El esquema licitatorio contempla dos modalidades de colocación para los bancos: imposiciones a un año con tasa mínima de UVA+2,5% y a cinco años con un piso de UVA+4,5%. Cada entidad financiera podrá adjudicarse hasta el 20% del monto licitado en cada tramo competitivo.
A cambio de acceder a este fondeo oficial a menor costo, los bancos participantes quedan obligados a ofrecer líneas hipotecarias con exigencias puntuales fijadas por el Ministerio de Economía:

- Plazo mínimo: 15 años.
- Tasa tope: no podrá superar UVA+7,5% anual.
- Monto máximo: hasta 150.000 UVA por persona, equivalentes en la actualidad a cerca de $315 millones (unos 206.000 dólares).
- Destino: adquisición, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, remarcó que el Estado únicamente aporta fondeo para robustecer la oferta financiera, mientras que el análisis del perfil crediticio y el riesgo operativo continuarán bajo exclusiva responsabilidad de los bancos. Desde la cartera económica estiman que la medida permitirá generar entre 17.000 y 18.000 nuevas escrituras hipotecarias en todo el país.






