Una severa ola de heladas tardías castigó con fuerza los valles productivos de San Juan, provocando graves daños en la vitivinicultura local. El referente de la Mesa Vitícola de la provincia, Pablo Martín, advirtió en diálogo con Radio Colón que las bajas temperaturas —que llegaron a perforar los 5 grados bajo cero en zonas rurales del Este— afectaron directamente a variedades tempranas y causaron mermas productivas que ya se estiman por encima del 50% en uvas sin semilla destinadas a pasa y consumo en fresco.
Martín explicó que el fenómeno se combinó de manera crítica con días previos de viento Zonda y un corte en la red de riego: «El ambiente venía extremadamente seco y, al estar el agua cortada, los parrales no contaban con humedad suficiente en el suelo, lo que agravó el impacto de la helada en seco». Los departamentos más perjudicados por las marcas térmicas extremas fueron Angaco, San Martín, Caucete, 25 de Mayo y Sarmiento (Media Agua), donde los brotes nuevos y las yemas sufrieron el congelamiento directo.
Respecto a la capacidad de respuesta, el dirigente remarcó la vulnerabilidad del sector ante la falta de infraestructura de mitigación activa como calefactores o ventiladores gigantes: «Quedamos muy expuestos a la naturaleza. La herramienta disponible son los seguros agrícolas contra helada y granizo, pero por los costos elevados frente a la escasa rentabilidad, a muchos productores se les hace imposible contratarlos». Con nuevos pronósticos de bajas temperaturas para los próximos días, el sector evalúa con preocupación el balance definitivo de la futura cosecha.







