El clima adverso no da tregua y volverá a manifestarse con dureza en gran parte de la geografía sanjuanina durante la tarde de este miércoles 9 de septiembre. A través de la Dirección de Protección Civil, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Orden Público, el Gobierno provincial emitió la Alerta Meteorológica N° 41/26 bajo el nivel de Alerta Amarilla, advirtiendo sobre el ingreso de ráfagas intensas, peligro de desprendimientos y una brusca alteración en las variables térmicas y de humedad.
Departamentos bajo contingencia y características del fenómeno
El reporte oficial señala que el área afectada comprende primordialmente el sector precordillerano de Calingasta, extendiéndose a su vez hacia las zonas bajas y precordilleranas de Pocito, Rivadavia, Sarmiento, Ullum y Zonda. Se esperan vientos constantes del cuadrante oeste con registros sostenidos de entre 30 y 50 km/h, con ráfagas puntuales que podrían sobrepasar los 70 km/h. La masa de aire provocará un marcado salto en los termómetros, una caída extrema en los porcentajes de humedad relativa y una notable reducción visual en rutas y accesos por levantamiento de polvo y sedimentos.
Pautas obligatorias de prevención y advertencia rural
Ante el elevado peligro de siniestros, Protección Civil reiteró las recomendaciones fundamentales para resguardar bienes y personas:
- En el entorno urbano y hogareño: Asegurar y cerrar herméticamente puertas y ventanas; no transitar ni estacionar vehículos bajo árboles de gran porte, carteles, marquesinas o tendidos eléctricos; conducir con precaución respetando distancias y con luces bajas; disponer de linternas con carga ante posibles fallas energéticas.
- Prohibición de quemas e incendios: Se remarcó con firmeza que prender fuego a hojas, basura o pasturas secas está tajantemente prohibido por ley provincial y debe ser reportado sin dilaciones al 911. Se insta a no arrojar colillas ni vidrios en áreas descampadas. A los pobladores rurales se les recomienda generar callejones cortafuego de al menos 5 metros de suelo limpio alrededor de las viviendas para blindarlas de una eventual propagación del fuego.







