Un estudio multidisciplinario internacional encabezado por científicos de la Universitat Pompeu Fabra (España), la Universidad de Tufts y la Universidad de Harvard (Estados Unidos) encendió el debate sobre el impacto de los Modelos de Lenguaje Extenso (LLM, como ChatGPT o Claude) en las capacidades intelectuales. A través de un modelo matemático epidemiológico, la investigación postula que estas herramientas pueden propagarse como un «contagio social» y, si se cruza determinado umbral crítico, debilitar la autonomía cognitiva colectiva al sustituir sistemáticamente el razonamiento, la escritura y la toma de decisiones.
Los investigadores aclararon que la analogía del «virus» no plantea que la IA sea una patología per se ni condena su implementación. La comparación radica en su dinámica de propagación: al igual que un agente infeccioso, un LLM no se replica por sí mismo, sino que utiliza las redes, la interacción y el aprendizaje social de las personas. El peligro radica en la «descarga cognitiva», es decir, ceder por completo el esfuerzo mental a sistemas automáticos, pasando de una etapa de apoyo tecnológico a un estado de dependencia persistente que luego resulta muy complejo revertir.
Riesgos clave: sustitución frente a andamiaje cognitivo
- Erosión de competencias: Delegar de forma rutinaria tareas complejas como la redacción profunda, el análisis crítico, la programación y la planificación estratégica atrofia las capacidades de resolución independiente de problemas.
- Punto de inflexión social: El modelo advierte que, si una masa crítica de la población se vuelve tecnológicamente dependiente, se debilita el entorno educativo e institucional que premia la lectura atenta y el juicio propio, acelerando la pérdida de pensamiento autónomo.
- Pérdida de la «fricción mental»: Evitar el esfuerzo intelectual inicial ante un problema priva al cerebro de consolidar conexiones y desarrollar criterios propios frente a situaciones no computables.
Pautas para un uso saludable e «inmunización cognitiva»
Para evitar que la tecnología sustituya al operador en lugar de potenciarlo, especialistas y académicos aconsejan incorporar prácticas activas:
- Mantener la resolución sin asistencia previa: Enfrentar desafíos, formular borradores y bosquejar ideas de manera manual antes de recurrir a la asistencia de un modelo digital.
- Chequeo y verificación constante: Contrastar críticamente las respuestas generadas por los modelos, sin asumir la plausibilidad del texto como verdad fáctica.
- Reinvertir el tiempo liberado: Utilizar los minutos ganados en tareas rutinarias para actividades de mayor valor analítico, formativo o de diseño estratégico.
- Entornos educativos con IA como guía: Emplear los sistemas para formular preguntas orientativas, practicar debates o revisar conceptos, no para que resuelvan íntegramente las consignas escolares o universitarias.
- Fortalecer habilidades analógicas: Ejercitar la negociación cara a cara, la oratoria, la improvisación y la lectura profunda fuera del entorno de las pantallas.
Fuente: Infobae.






