El libro «El pacto perfecto», de los periodistas trasandinos Daniel Avendaño y Mauricio Palma, documenta la asistencia militar, de inteligencia y logística que el régimen de Augusto Pinochet brindó a las fuerzas británicas en 1982. A cambio, Londres facilitó aviones de combate a precios simbólicos, tecnología de radar y uranio enriquecido.

A más de cuatro décadas de la Guerra de Malvinas, una investigación periodística publicada en Chile bajo el título El pacto perfecto expone de manera documental y pormenorizada los alcances de la alianza estratégica secreta entre el régimen militar de Augusto Pinochet y el gobierno británico de Margaret Thatcher. El trabajo, elaborado por los investigadores chilenos Daniel Avendaño y Mauricio Palma tras desclasificar archivos reservados y entrevistar a protagonistas, sistematiza las once vías concretas mediante las cuales la dictadura trasandina operó a favor de las fuerzas armadas británicas durante los 73 días que duró el conflicto bélico de 1982.
El informe detalla que la colaboración abarcó desde alertas previas al desembarco del 2 de abril y la cesión encubierta de buques tanque e instalaciones de la Armada chilena, hasta la entrega de coordenadas precisas sobre la navegación del crucero ARA General Belgrano antes de su torpedeamiento fuera de la zona de exclusión. Asimismo, el régimen facilitó la apertura del espacio aéreo para vuelos de espionaje del avión británico Nimrod R-1, la base en la Isla San Félix, el libre paso de súbditos británicos sin pasaporte, el despliegue de radares en Balmaceda y Punta Arenas que advertían los despegues de aviones argentinos con 45 minutos de anticipación, la movilización de más de 20.000 soldados en la frontera cordillerana para inmovilizar tropas argentinas de élite y el aviso del apoyo militar de Perú a Buenos Aires. En contrapartida, el Reino Unido recompensó al régimen de Pinochet con aviones cazabombarderos Hawker Hunter a valor nominal de una libra esterlina, misiles antiaéreos, radares de largo alcance, suministro de uranio enriquecido para reactores de investigación y protección diplomática en la ONU.




Claves del hecho | Lo que tenés que saber
- La publicación: El libro El pacto perfecto. La historia secreta del apoyo de Chile al Reino Unido en la Guerra de las Malvinas / Falklands, escrito por los periodistas de investigación chilenos Daniel Avendaño y Mauricio Palma.
- El contexto geopolítico: Tensión remanente por el diferendo del Canal de Beagle (1978) y la convicción del régimen de Pinochet de que un triunfo militar argentino en el Atlántico Sur derivaría en una posterior ofensiva sobre territorio chileno.
- Las 11 modalidades de asistencia:
- Alerta temprana: Envío en marzo de 1982 de informes de inteligencia naval a la Embajada británica que advertían sobre los planes argentinos de recuperación de las islas.
- Buques a disposición: Reemplazo de tripulaciones y cesión logística inmediata de buques como el HMS Tidepool (clave en transporte de combustible) y HMS Norfolk.
- Espionaje sobre el ARA General Belgrano: Monitoreo por radar desde Punta Arenas y entrega de coordenadas de navegación («A1») al periodista de la BBC Michael Vestey para remitir a mandos británicos previo al torpedeamiento del crucero.
- Inteligencia en el rescate: Relevamiento fotográfico y de equipamiento del buque hospital argentino Bahía Paraíso por parte de tripulantes del buque chileno Piloto Pardo durante las labores de salvamento de náufragos.
- Espacio aéreo habilitado: Permiso reservado para sobrevuelos de espionaje electrónico de aviones Nimrod R-1 de la RAF a lo largo del límite fronterizo.
- Isla San Félix como base oculta: Uso del enclave en el Pacífico como centro de intercepción de señales y apostadero de aeronaves británicas con matrículas adulteradas.
- Neutralidad fingida: Declaración oficial de neutralidad diplomática combinada con órdenes directas de La Moneda de asistir militarmente a Londres sin dejar registro formal.
- Fronteras libres: Tránsito migratorio irrestricto sin pasaporte para más de 1.500 británicos que evacuaron Argentina hacia territorio chileno.
- Red de radares y alerta de despegues: Instalación del radar británico Marconi S259 en Balmaceda y uso del radar Thomson-CSF de Punta Arenas, alertando a los buques de la Royal Navy con 45 minutos de anticipación cada salida de aeronaves argentinas desde bases patagónicas.
- Despliegue terrestre de distracción: Movilización de más de 20.000 soldados del Ejército chileno en la frontera con Neuquén y Río Negro, obligando a las Fuerzas Armadas argentinas a inmovilizar a sus cuadros más profesionales en la cordillera.
- Informes sobre el auxilio regional: Notificación secreta a Londres sobre el envío encubierto de cazas Mirage y personal militar peruano en auxilio de la Argentina.
- Las contraprestaciones británicas: Margaret Thatcher autorizó el traspaso de seis cazas Hawker Hunter a una libra por unidad, cazabombarderos adicionales, misiles, equipamiento fotográfico aéreo, la provisión reservada de uranio enriquecido para proyectos atómicos chilenos y el cese de condenas por violaciones a los derechos humanos en foros de la ONU.







