El estudio de Radio Colón vivió una mañana cargada de nostalgia, anécdotas y profunda emoción durante el programa La Manija, conducido por Mario Segovia y Cynthia Rodríguez. Al cumplirse tres años del fallecimiento de Enrique «Quique» González (ocurrido el 18 de septiembre de 2023), su hermano Cacho González visitó la emisora para recordar el legado humano y profesional de quien fuera una de las figuras más queridas detrás de las consolas y los micrófonos de la radiodifusión sanjuanina.
«Quique era pura alegría; bajaba las escaleras de calle Mendoza con una sonrisa, saludando a todos y haciéndonos chistes por los auriculares en plena tanda», rememoró Mario Segovia sobre el operador técnico y conductor. A lo largo de su carrera, Quique no solo se desempeñó en el control de sonido de Radio Colón y Radio La Voz, sino que también construyó un lazo entrañable con la audiencia a través de ciclos como Los dueños de la noche y San Juan y su gente, además de su cobertura incansable en cada peña y festival folclórico de la provincia, donde siempre se lo veía micrófono en mano difundiendo a los artistas locales.
Dinastía radial, la vieja consola y un poema histórico
Durante la charla, Cacho González repasó las raíces familiares íntimamente ligadas a la historia de LV1 Radio Colón. Recordó que su padre trabajó tres décadas como operador técnico de la emisora —compartiendo turnos históricos con pioneros como Marcelo Vallejos, Marcelo Sarmiento y Oscar Donaire—, transmitiendo ese oficio tanto a Quique como a generaciones posteriores.
Uno de los momentos más conmovedores del homenaje se dio cuando Cacho compartió las estrofas de un poema que su padre le escribió en 1962 a la emblemática consola a perillas cuando fue retirada de servicio para dar paso a las modernas tecnologías: «Vieja mesa de control de Radio Colón San Juan, hoy te van a jubilar y te miro con tristeza… Sos una cosa sin vida, vos que trabajaste tanto te has convertido en un trasto, vieja consola querida». Ese testimonio en verso, conservado en su registro original, será entregado como documento de valor histórico al operador Pepe Peña, entrañable maestro y formador técnico de la casa.
El recuerdo vivo y un saludo hasta Taiwán
El espacio también dio lugar a postales de oyentes y excompañeros de trabajo que compartieron fotografías del archivo de Radio Colón de mediados de la década del 80, mostrando a Quique en plena juventud frente a la consola Solidyne. Asimismo, Cacho recordó con orgullo a su sobrino Federico (hijo de Quique), quien es sacerdote y actualmente ejerce su vocación en Taiwán, desde donde sigue diariamente la transmisión de la radio por internet a miles de kilómetros de distancia.
«La amistad es como la sopa: no hay que dejarla enfriar», solía repetir Quique entre mates y consolas. A tres años de su partida física, su voz, su calidez y su estirpe radial continúan presentes en los pasillos de Radio Colón y en el recuerdo de toda la familia de los medios sanjuaninos.







