Luego de que un inconveniente en su vuelo postergara su arribo previsto, Lionel Scaloni llegará este sábado por la mañana al país para ponerse al frente del predio de Ezeiza y comandar los entrenamientos de la Selección de cara a los tres amistosos de la fecha FIFA. La concentración albiceleste estará cargada de un clima especial: además de contar en la convocatoria con Lionel Messi y la base del plantel subcampeón en la Copa del Mundo 2026, el entrenador transita el tramo final de su vínculo contractual —que concluye en diciembre de este año— sin haber formalizado aún su continuidad, pese a la intención pública del presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, de extender el proceso rumbo al próximo ciclo mundialista.
En la previa de las reuniones decisivas que mantendrá en Buenos Aires, trascendieron declaraciones exclusivas que el oriundo de Pujato brindó a la cadena asiática MiGu, donde analizó con franqueza el desafío de encarar un recambio generacional tras ocho años de gloria: «Es muy importante que los chicos nuevos puedan sumarse a nuestra idea de juego. Siempre lo hemos hecho, ahora seguramente se abra un paréntesis, lindo. Una época para poder confiar en estos chicos que están llamando a la puerta y siempre digo que la edad no es sinónimo de nada. Nuestra intención es darle la oportunidad a todo el mundo para que puedan jugar con esta camiseta», reflexionó, dejando entrever una mirada a mediano plazo que ilusiona a los hinchas.
No obstante, Scaloni fue cauto al recordar el desgaste que implica la alta competencia y el listón dejado por este ciclo: «Cuando terminó la final, más allá de ganarla o perderla, no es por eso, a partir de ahora se abre un paréntesis, vamos a darle oportunidad a eso. No digo repetir los títulos, a nivel de contagio del equipo, que la gente se sienta identificada, pero es difícil conseguirlo. No va a ser fácil repetir algo así. Lógicamente, lo intentaremos, estemos o no estemos nosotros. No es lo importante».
En el repaso del certamen ecuménico, el conductor reveló las complejidades físicas que debió gestionar internamente: «En el anterior Mundial llegamos mucho mejor, con el 95% de los jugadores normales; esta vez llegamos con lo justo. Experimenté otra faceta, no teníamos jugadores al 100%, pero confiamos en ellos. Tomamos decisiones relacionadas a lo que los queríamos a los chicos, que lo que nos decían era verdad… Las personas son más importantes que el jugador de fútbol». Tras repasar los desgastantes cruces ante Cabo Verde, Egipto e Inglaterra, y la definición frente a España, concluyó con un elogio al capitán: «El Messi de 22, 23 años fue un futbolista único. Con nosotros también jugó bien, pero a mí me habría gustado tenerlo cuando era joven. Era único… es único. Pusimos todo a disposición de lo que teníamos para que él y todos se sintieran cómodos».








