A más de 2.400 metros sobre el nivel del mar, en las instalaciones de la Estación de Altura Carlos U. Cesco en Barreal (departamento Calingasta), el monumental Radiotelescopio CART (China-Argentina Radio Telescope) cumplió más de doce meses completamente paralizado. Pese a que el montaje general de la estructura registra un 90% de avance, las restricciones impuestas por el Gobierno nacional mantienen frenado el proyecto astronómico más ambicioso de la región, con piezas clave retenidas en contenedores aduaneros y sin respuestas oficiales para su liberación.



El escenario actual en la cordillera calingastina contrasta drásticamente con la actividad de años anteriores. Los casi 20 técnicos e ingenieros chinos que participaban de la etapa de ensamble grueso abandonaron Barreal y regresaron a su país de origen, quedando solo un técnico radicado en la Ciudad de San Juan para eventuales auxilios de instrumental. Sobre el terreno descansan el inmenso plato de 40 metros de diámetro y su soporte base junto a dos grúas auxiliares que debían utilizarse para levantar la maquinaria pesada definitiva que culminaría la obra. «No se puede avanzar en absolutamente nada», confirmó Antonio Damián Alejo, científico de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) que presta funciones en el complejo Cesco.
Obras complementarias en suspenso y gestiones en el Senado
La detención del núcleo central del CART arrastró consigo a la infraestructura civil conexa: tanto la sala de operaciones como el edificio de residencia para investigadores están completamente frenados. El centro de control no puede iniciarse debido a que debe edificarse precisamente sobre la porción de suelo donde actualmente yace el plato receptor de 40 metros.
Frente al bloqueo administrativo, las autoridades académicas encabezadas por el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN), Jorge Castro, elevaron el reclamo al Congreso de la Nación. Durante una exposición formal ante la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado, el titular de Exactas detalló el valor geoestratégico del complejo y denunció las infructuosas gestiones cursadas ante el Ejecutivo nacional para desbloquear los cargamentos electrónicos en la Aduana. El ámbito universitario busca ahora abrir un canal de diálogo con el Ministerio de Defensa u organismos de primera línea para gestionar los permisos de importación.
Formación en el IAR y el horizonte postergado de la «primera luz»
Para evitar la pérdida de tiempo operativo mientras se dirime el conflicto político-diplomático, la comunidad científica sanjuanina intensificó la capacitación técnica. A través de convenios con el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), ubicado en Buenos Aires, los investigadores locales avanzan en protocolos de calibración, simulación y manipulación remota de señales para estar plenamente operativos en cuanto se reactive el complejo.
En la comunidad científica sanjuanina reina la cautela respecto al hito de la «primera luz» (la recepción del primer pulso cósmico). Apenas resta un 10% para concluir la estructura física, pero si las trabas aduaneras y la falta de financiamiento nacional persisten durante el actual mandato presidencial, los investigadores más escépticos advierten que el radiotelescopio recién podría encenderse hacia el año 2030.
FUENTE Diario de Cuyo – Por Celeste Roco Navea








