La emblemática fábrica de margarinas Dánica dejará de operar de forma definitiva a partir del próximo 30 de septiembre en su tradicional predio de Llavallol, en el sur del Gran Buenos Aires. La firma controlante, Dorada S.A. (perteneciente al Grupo Beltrán), oficializó el cese total de actividades a través de un comunicado fijado en los portones de ingreso, argumentando la inviabilidad económica, productiva y operativa del establecimiento tras años de crisis, reestructuraciones y sucesivas bajas de personal.
En su descargo, la compañía sostuvo que agotó todas las instancias de negociación y medidas de contingencia para sostener la competitividad y preservar los puestos de trabajo sin lograr condiciones de sostenibilidad, por lo que procederá a la parada definitiva de las instalaciones bajo normativas ambientales vigentes. Ante la notificación, los cerca de 30 operarios que aún continuaban en funciones montaron una carpa frente al portón de la fábrica en vigilia permanente. Por su parte, el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera (SOEIA), encabezado por Ezequiel Roldán, denunció la situación ante el Ministerio de Trabajo bonaerense exigiendo una audiencia urgente, al alertar que no se cursaron telegramas formales de despido.
La empresa ratificó que liquidará las indemnizaciones y abonará salarios conforme a la Ley de Contrato de Trabajo. El complejo industrial de Llavallol —fundado en 1939 por el inmigrante danés Christian Boll y pionero nacional desde 1963 en la elaboración de margarina vegetal— atravesaba un fuerte achique: tras contar con más de 150 trabajadores, a fines de 2024 aplicó un esquema de retiros voluntarios y operaba desde principios de 2025 solo como fraccionadora y envasadora. Pese a la clausura definitiva en Buenos Aires, el Grupo Beltrán mantendrá activa su planta de producción de aderezos radicada en la provincia de Córdoba.








