Un insólito y desconcertante hallazgo generó conmoción e incertidumbre entre los vecinos de la villa cabecera de San Agustín de Valle Fértil. En horas de la mañana del último jueves, el sereno del Cementerio Central del departamento advirtió movimientos extraños en la vereda de acceso al predio y, al acercarse, divisó una serie de elementos sospechosos que motivaron la inmediata intervención de los efectivos de la comisaría jurisdiccional.
Al arribar al portón principal de la necrópolis, los uniformados constataron la presencia de velas blancas sujetas con cintas negras, trozos que aparentaban ser carne o restos orgánicos en descomposición y fotografías impresas que corresponden a un efectivo de una fuerza de seguridad que presta servicios en la zona.
Hermetismo en la fuerza y sorpresa comunitaria
Por las particularidades de la disposición y los componentes utilizados, la escena fue asociada de inmediato a un presunto «trabajo» esotérico o ritual de magia negra. La situación causó un fuerte impacto tanto en el seno de la repartición policial como en la comunidad vallista, donde la reducida cantidad de habitantes aceleró el correr de rumores y diversas hipótesis vecinales.
Hasta el momento, las autoridades mantienen un estricto hermetismo en torno a la identidad del uniformado involucrado para resguardar su integridad y evitar la estigmatización o señalamiento de terceros. Paralelamente, los pesquisas procuran determinar si existieron denuncias previas, amenazas directas o conflictos recientes que pudieran explicar el origen de los materiales arrojados frente al camposanto.








