Tras 27 años sin acudir al financiamiento internacional, la provincia de San Juan concretó con éxito la colocación de un bono subsoberano por un total de 600 millones de dólares. La operación, gestionada a través de entidades financieras internacionales como Banco Santander y J.P. Morgan, despertó un marcado interés entre inversores globales y fondos de inversión. En diálogo con Radio Colón, el economista sanjuanino Gabriel Martín analizó los pormenores técnicos de la transacción y las razones detrás del respaldo financiero obtenido por la provincia.
Martín detalló que la recepción del título superó ampliamente las estimaciones oficiales, registrando una demanda que alcanzó 1,7 veces el monto requerido: «San Juan salió a buscar 600 millones de dólares y recibió ofertas por más de 1.000 millones (alrededor de US$ 1.037 millones) a través de 67 fondos de inversión. Sin embargo, la provincia mantuvo una conducta ordenada y solo tomó los 600 millones autorizados», remarcó el especialista.
Tasas, plazos de gracia y el impulso del perfil minero
Respecto a las condiciones de la colocación, el cupón de interés fijado fue del 9,55%, un rendimiento que se alinea con la calificación crediticia soberana del país y el reciente endurecimiento de tasas de la Reserva Federal de los Estados Unidos. La estructura de pago contempla desembolsos semestrales de intereses, mientras que la amortización del capital contará con un extenso plazo de gracia, cancelándose en cuotas recién durante los años 2033, 2034 y 2035.
Para el economista, el apetito inversor radica principalmente en el atractivo de los proyectos mineros locales y la disciplina en las cuentas públicas: «San Juan tiene hoy una credibilidad respaldada por el superávit primario del 0,9% que viene sosteniendo en estos últimos dos años. Los inversores miran que la provincia no solo tiene potencial por la minería y la energía, sino que administra con equilibrio y tiene capacidad real de repago», puntualizó.
Destino de los fondos: infraestructura y desarrollo productivo
Tal como quedó establecido en la autorización sancionada por la Cámara de Diputados de San Juan, los recursos captados en el mercado externo tendrán asignación específica a proyectos estratégicos de infraestructura. Se orientarán prioritariamente al fortalecimiento de la red vial, obras hídricas de almacenamiento y canalización, y desarrollo energético, bases indispensables para apuntalar la productividad regional y asegurar el repago futuro del empréstito








