En una ambiciosa compulsa organizada por el prestigioso periódico estadounidense The New York Times, la aclamada producción dramática Breaking Bad (2008-2013) se consagró en el primer puesto del ranking de las 100 mejores series de televisión del siglo XXI. El relevamiento contó con la participación de 516 votantes entre destacados actores, directores, guionistas y referentes de la industria global —incluidos Bryan Cranston, Elisabeth Moss, Damon Lindelof y Colman Domingo—, quienes evaluaron producciones emitidas desde el 1° de enero de 2000 mediante un sistema combinado de listas de favoritos y duelos directos.

La creación de Vince Gilligan, protagonizada por Cranston en el papel del profesor de química Walter White y su descenso a la criminalidad bajo el seudónimo de Heisenberg, lideró un podio de altísimo calibre. El segundo lugar correspondió a la crudeza policial y social de The Wire (2002-2008), de David Simon, mientras que el tercer escalón quedó para Mad Men (2007-2015), la obra de Matthew Weiner ambientada en el competitivo mundo publicitario de los años sesenta. Una de las exclusiones más notorias del listado fue la de Los Soprano, que quedó fuera de competencia por una cuestión cronológica: se estrenó en enero de 1999, justo un año antes del corte estipulado.
El top 10 se completó con la ácida dinámica corporativa de Succession (4°), la británica Fleabag (5°), el fenómeno de fantasía medieval Game of Thrones (6°), y las comedias Veep (7°), 30 Rock (8°), Curb Your Enthusiasm (9°) y Atlanta (10°). Dentro del selecto grupo de los primeros veinte lugares también lograron posicionarse hitos contemporáneos como ambas adaptaciones de The Office (la versión estadounidense en el puesto 11° y la original británica en el 16°), Arrested Development (12°) y Six Feet Under (15°), reafirmando el auge de una era dorada que transformó el consumo audiovisual en todo el planeta.








