La salida de San Juan a los mercados internacionales de crédito arrojó un resultado con fuerte respaldo de la banca y los fondos institucionales de primera línea. De acuerdo con los datos oficiales de la operación, cerca de 80 inversores extranjeros participaron de la compulsa que culminó con una colocación por USD 600 millones, tras recibir órdenes de compra que superaron los USD 1.037 millones (con más de USD 360 millones provenientes también de carteras nacionales).
Una de las señales que marcó el pulso de la rueda inicial provino de la costa oeste de los Estados Unidos: un reconocido fondo de pensión de California abrió el libro con una oferta inicial de USD 50 millones (adjudicándose finalmente USD 15 millones), actuando como ancla de confianza para el resto de los participantes. En la nómina de adjudicatarios sobresalen gigantes del sistema financiero global como J.P. Morgan, Banco Santander y la aseguradora MetLife, consolidando una cartera atomizada sin concentración monopólica del pasivo provincial.
Cobre, solvencia fiscal y el nexo con la Inteligencia Artificial
La emisión se concretó en una coyuntura externa desafiante, condicionada por tasas de referencia elevadas de los bonos del Tesoro de EE.UU. y un índice de Riesgo País argentino por encima de los 550 puntos básicos.
Desde el Ministerio de Economía, Finanzas y Hacienda, encabezado por Roberto Gutiérrez —quien monitoreó el cierre de la transacción en Nueva York—, explicaron que el apetito inversor respondió a dos variables clave:
- Disciplina fiscal provincial: Orden presupuestario y capacidad de repago demostrada.
- Proyección minera ligada al cobre: Los grandes yacimientos cupríferos proyectados en territorio sanjuanino resultan un insumo crítico para la transición energética y el despliegue de infraestructura de centros de datos de Inteligencia Artificial (IA), lo que dotó al título de un atractivo perfil estratégico de mediano y largo plazo.
Plazos, cupón y esquema de amortización «Soft Bullet»
Las condiciones contractuales del bono provincial quedaron estructuradas bajo las siguientes pautas:
- Cupón de interés: 9,55% anual, pagadero de forma semestral.
- Plazo de vigencia: 9 años, con fecha de vencimiento final en el año 2035.
- Esquema de amortización: Formato soft bullet, lo que evita drenajes mensuales de caja y concentra la devolución del capital hacia el tramo final del cronograma:
- 2033: 33% del capital.
- 2034: 33% del capital.
- 2035: 34% restante.
Los fondos obtenidos serán volcados de manera exclusiva al plan provincial de obras e infraestructura. Por el momento, el Ejecutivo descartó nuevas salidas a los mercados voluntarios en el corto plazo, priorizando otras líneas bilaterales y multilaterales en caso de requerir fondeo complementario.








