El Gobierno argentino salió al cruce formal de las declaraciones vertidas por el Reino Unido respecto a la decisión de acudir a los tribunales internacionales para frenar la explotación ilegítima de hidrocarburos en las Islas Malvinas. A través de un enérgico comunicado emitido este jueves 1 de octubre, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto —encabezado por el canciller Pablo Quirno— desestimó las acusaciones británicas que tildaron la medida como un intento de «socavar derechos» y ratificó que recurrir a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) es una vía pacífica, legal y soberana plenamente respaldada por el derecho internacional.
El eje del reclamo: freno al proyecto Sea Lion y marco de la CONVEMAR
La controversia se agudizó tras la instrucción dada el pasado 28 de septiembre a los equipos jurídicos nacionales para activar el proceso arbitral contra las maniobras de extracción en la Cuenca Malvinas Norte, focalizadas en el proyecto petrolero Sea Lion:
- Respaldo normativo: la Cancillería recordó que tanto la República Argentina como el Reino Unido son signatarios y Estados parte de la CONVEMAR, habiendo aceptado expresamente someter sus controversias a los mecanismos vinculantes estipulados por el tratado.
- El acto más responsable: frente a la postura de la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, el Palacio San Martín enfatizó: “Someter una controversia a un tribunal internacional imparcial es el acto más responsable que puede realizar un Estado. El recurso argentino no busca ‘socavar’ los derechos de nadie, sino preservar los legítimos derechos del pueblo argentino sobre sus recursos naturales”.
Violación del statu quo y ratificación del diálogo bilateral
El comunicado oficial fundamentó la postura argentina en la doctrina histórica de Naciones Unidas:
- Resolución 2065 de la ONU: la diplomacia argentina subrayó que la comunidad internacional reconoce la existencia de una disputa territorial indiscutida sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, por lo que las operaciones extractivas unilaterales constituyen una alteración ilegítima del estado de cosas.
- Rechazo a la libre determinación: el Gobierno volvió a impugnar la pretensión británica de aplicar el principio de autodeterminación a una población implantada, recordando que la ONU jamás convalidó dicho criterio para este caso.
- Vía diplomática permanente: el Palacio San Martín concluyó reiterando su indeclinable voluntad de reanudar las negociaciones bilaterales por la soberanía a través del diálogo y la diplomacia pacífica.
Fuente: Noticas Argentinas








