Tras meses de trabas de competencia y más de seis meses después de las primeras denuncias, la causa por la presunta megaestafa de la financiera Global Market dio un paso determinante. Por orden del fiscal federal Francisco Maldonado y bajo las directivas del juez de Garantías Leopoldo Rago Gallo, efectivos de Gendarmería Nacional allanaron la sede central de la firma en San Juan, en un expediente que investiga un perjuicio que ya supera los $4.000 millones y afecta al menos a 45 ahorristas.
El procedimiento se ejecutó alrededor de las 11:00 en el local ubicado sobre calle Mendoza 31 Sur (entre Laprida y Libertador), donde los uniformados fueron recibidos por uno de los principales responsables, Gustavo Omar Ahumada, en tanto su socio Miguel Ángel Cañada estuvo ausente. La ofensiva judicial tuvo carácter interprovincial con allanamientos simultáneos en Rosario y Mendoza, plazas en las que la financiera operaba vinculada a la firma satélite GMI Inversiones. La hipótesis central de la fiscalía apunta a que los fondos captados bajo promesas de bajo riesgo fueron derivados sin consentimiento hacia firmas afines radicadas en Santa Fe, perdiéndose el rastro del dinero tras cierres intempestivos de locales.

La medida llegó luego de que la Justicia de Impugnación provincial ratificara el pase definitivo del expediente al fuero federal, superando las quejas de los querellantes por las demoras en asegurar documentación contable y soportes informáticos. Con el caso ya formalizado en la órbita de Tribunales Federales, Maldonado imputó penalmente a Ahumada y Cañada por los delitos de estafa, captación ilegal de ahorros y lavado de activos (con escalas penales que van de 3 a 10 años de cárcel), mientras los damnificados aguardan nuevas medidas para dar con el destino final de sus ahorros.








