La asfixiante estructura impositiva argentina experimentó una leve descompresión este año, aunque continúa exhibiendo una complejidad burocrática y fiscal de proporciones récord. De acuerdo con el relevamiento «Vademécum tributario argentino de personas humanas 2026», elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), un contribuyente con el perfil de mayor consumo y patrimonio paga un piso de 43 tributos diferentes a lo largo del año, lo que marca un descenso de tres tributos frente a los 46 computados en 2025. La merma responde a la derogación de gravámenes internos aplicados a la telefonía celular, pólizas de seguros y vehículos automotores mediante la sanción de la Ley 27.802.
El informe clasifica a los contribuyentes en tres categorías definidas por sus patrones de gasto: en el perfil de consumo básico, que reúne 10 ítems elementales como alimentos, bebidas, servicios públicos, conectividad e indumentaria, el piso anual alcanza 21 tributos; en el perfil medio, que incorpora la titularidad de una vivienda, un auto, combustible y salidas culturales, la carga trepa a 34 tributos; mientras que el perfil alto suma consumos suntuarios, renovación de 0 km, turismo exterior y hotelería, acumulando 43 tributos distribuidos en 22 nacionales, 8 provinciales y 13 municipales. A estos universos se añaden cargas anexas según el vínculo laboral: los trabajadores asalariados alcanzados por Ganancias y los profesionales independientes suman dos cargas nacionales, mientras que los monotributistas agregan una y el consumo de tabaco adiciona tres gravámenes específicos.
En cuanto a la capilaridad de las cargas sobre el bolsillo cotidiano, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ratificó su condición como el único gravamen con incidencia en el 100% de los bienes y servicios comercializados. A su vez, el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB), la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene municipal (TISH) y el Impuesto al Cheque impactan en más del 90% de las operaciones de compra en todos los estratos sociales. La conclusión del IARAF alerta sobre una distorsión estructural: si bien apenas 10 tributos explican el 94% de la recaudación consolidada del Estado, el andamiaje restante subsiste generando elevados costos administrativos y trabas operativas que encarecen la vida de los ciudadanos y la actividad económica formal.
Fuente: Noticias Argentinas








