Un final bochornoso y cargado de violencia empañó el desarrollo del Torneo Proyección de Reserva. En el cruce entre Atlético Tucumán y Talleres de Córdoba, que terminó con victoria del «Decano» por 2 a 0, el descontrol se adueñó del predio en los minutos de descuento tras un polémico arbitraje que encendió los ánimos adentro y afuera del terreno de juego.
La tensión acumulada estalló en tiempo adicionado luego de que el elenco cordobés sufriera dos expulsiones y quedara diezmado con nueve futbolistas. Para colmo, el primer tanto tucumano se convalidó a los 90 minutos mediante una jugada repleta de dudas donde nadie pudo precisar si el balón ingresó o no en su totalidad.
Incidentes, golpes en el alambrado y caída del gazebo
A los 49 minutos del complemento, las provocaciones desbordaron los límites del campo reglamentario:
- Cruce con la hinchada: Futbolistas del conjunto visitante se trenzaron a golpes de puño e intercambiaron insultos a través del alambrado perimetral con simpatizantes y allegados locales.
- Caos en el banco: En medio del tumulto, integrantes de ambas delegaciones colapsaron la carpa/gazebo auxiliar, mientras en la tribuna y cercanías de la platea metálica se encontraban familias, mujeres y niños buscando resguardo ante la batahola.
- Sanciones disciplinarias: El juez principal mostró la tarjeta roja directa a Carlos Abeldaño de Atlético Tucumán en medio de las corridas, mientras colaboradores y cuerpos técnicos intentaron separar a los futbolistas para contener las agresiones.








