Apenas transcurrían tres minutos de la primera tanda de entrenamientos libres del GT World Challenge Europe en el circuito portugués de Portimao cuando se produjo una maniobra tan inesperada como accidentada. El tetracampeón del mundo de Fórmula 1, Max Verstappen —quien aprovechó el fin de semana sin actividad en la Máxima para despuntar el vicio en los autos de gran turismo—, protagonizó un toque directo contra el Audi R8 del piloto argentino Ezequiel Pérez Companc, provocándole un trompo y desatando la intervención inmediata de las autoridades de la prueba.
La maniobra tuvo lugar al ingreso de la curva 3 del trazado luso: el piloto neerlandés, a bordo del Mercedes-AMG número 3 del Team Verstappen Racing, intentó un sobrepaso exigido por el sector interno e impactó con su trompa el sector trasero del vehículo número 25 perteneciente al equipo Sainteloc Racing que tripula el corredor bonaerense de 32 años. Tras el impacto, el coche de Pérez Companc quedó cruzado sobre el asfalto y debió maniobrar por fuera de los límites de la pista para reincorporarse, mientras el astro de Red Bull realizaba ademanes y quejas visibles desde el interior de su habitáculo.
Sanción oficial y descargo de los protagonistas Tras la finalización del ensayo, el colegio de comisarios deportivos analizó la telemetría, revisó las cámaras de circuito cerrado y convocó a declarar a ambos corredores. Según el dictamen oficial, las autoridades determinaron que el coche de Verstappen provocó una «colisión evitable» y lo señalaron como el único responsable del impacto. En consecuencia, resolvieron aplicarle una amonestación formal y un punto de penalización en su licencia deportiva; si un participante acumula tres unidades de castigo, sufre un recargo de cinco puestos en la grilla de largada.
Durante la audiencia ante los fiscalizadores, Pérez Companc explicó que su atención estaba focalizada en la fila de autos que lo precedía, por lo que no advirtió la posición del Mercedes a su derecha y calificó el toque como un desafortunado lance de carrera. Por su parte, Verstappen argumentó que esperaba que el auto del argentino mantuviera la trayectoria por el radio exterior y que se vio sorprendido cuando cerró la línea hacia el vértice de la curva. Como factores atenuantes para no imponer un castigo mayor, los oficiales consideraron que el episodio ocurrió en el giro inicial de una práctica libre y que el tráfico circundante condicionó el radio de giro del bólido del representante albiceleste.
El legado familiar en la pista y el salto de categoría El choque volvió a poner bajo los reflectores internacionales la trayectoria de Ezequiel Pérez Companc, heredero de la reconocida estirpe ligada a la pasión de los motores fundada por su abuelo Gregorio y continuada en el Rally Dakar por su padre Jorge y su tío Luis. Radicado deportivamente en Europa desde 2013 y creador de la estructura Madpanda Motorsport con base en Barcelona, Ezequiel comparte durante este fin de semana la conducción del Audi R8 del Sainteloc Racing junto al francés Etienne Cheli y al ucraniano Ivan Klymenko. En la vereda de enfrente, Verstappen compite en el Mercedes Benz GTR en dupla con los británicos Ben Barnicoat y Chris Lulham, en una incursión especial previa a lo que será la reanudación de la Fórmula 1 del 23 al 25 de octubre en el Circuito de las Américas, con el Gran Premio de Estados Unidos en Austin.








