En una entrevista exclusiva para el programa Informadísimo, Verónica Figueroa, representante de un grupo de 600 padres, explicó que, aunque consideran justo el reclamo docente, no aceptan que sus hijos sigan perdiendo días de clase.
La tensión educativa en la provincia sumó un nuevo capítulo esta mañana. En los estudios de LV1 Radio Colón, durante el programa Informadísimo conducido por Fernando Ortiz y Santiago Staiger, se visibilizó el malestar de una gran parte de la comunidad educativa: los padres de alumnos de los colegios preuniversitarios.
Verónica Figueroa, vocera de un colectivo que ya agrupa a 600 padres autoconvocados, dialogó con los periodistas para aclarar la postura del grupo frente a las recurrentes medidas de fuerza que afectan el normal dictado de clases en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
Un reclamo por el derecho a aprender
Durante la entrevista, Figueroa fue tajante al separar la validez de la lucha docente de las consecuencias que esta genera en los estudiantes.
«No estamos en contra del reclamo; entendemos que el reclamo es justo. Pero sí estamos en contra de que nuestros hijos no puedan tener su derecho a la educación», afirmó Figueroa con firmeza.
La representante explicó que se han organizado para darle visibilidad a una problemática que parece no encontrar una solución a corto plazo. Según Figueroa, este grupo reducido de padres actúa en representación de cientos que ven con preocupación cómo el calendario académico se desdibuja semana tras semana.
Una red de responsabilidades
Al ser consultada sobre a quién se dirige el reclamo específicamente —si a los gremios, a la universidad o al Gobierno Nacional—, Figueroa destacó la complejidad del escenario, señalando que existen múltiples actores involucrados en este conflicto:
- Sindicatos docentes y el gremio, que llevan adelante las medidas.
- Autoridades de los institutos y del Rectorado, encargados de la gestión institucional.
- Gobierno Nacional y jurisdiccional, que manejan las partidas presupuestarias y paritarias.
- Los alumnos y sus familias, que son quienes reciben el impacto directo del cese de actividades.
Visibilidad y acción
El grupo de padres ha comenzado a manifestarse con carteles que rezan consignas como «No más paros» y «Que se respete el derecho a la educación», buscando que el conflicto deje de ser una disputa entre gremios y Estado para poner en el centro de la escena el bienestar pedagógico de los chicos.
Por ahora, los padres autoconvocados aseguran que continuarán con sus acciones de visibilización hasta que se garantice una solución que devuelva a los estudiantes a las aulas, sin que esto signifique desoír las necesidades salariales de los educadores.







